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Zacarías 9

1 Este es el mensaje que el Señor comunicó contra el país de Hadrac y la ciudad de Damasco:«Las ciudades de Siriapertenecen al Señor, lo mismo que todas las tribus de Israel.

2 También le pertenecen Hamat, vecina de aquellas ciudades, y Tiro y Sidón con toda su cultura.

3 Tiro construyó fortificaciones, y amontonó oro y plata como quien amontona barro.

4 Pero el Señor se lo quitará todo, y echará al mar su riqueza, y quemará por completo la ciudad.

5 »Cuando la ciudad de Ascalón vea esto, se llenará de espanto. Gaza también sufrirá mucho, y las esperanzas de Ecrón quedarán por los suelos. ¡Gaza quedará sin rey, y Ascalón quedará sin habitantes!

6 En Asdod vivirá una raza mezclada,y así humillaré el orgullo de los filisteos.

7 Les quitaré de la boca la carne con sangre que comen, y de entre los dientes, los alimentos prohibidos.Pero de esa gente habrá algunos que quedaránpara mí; llegarán a ser parte de Judá, y Ecrón será como los jebuseos.

8 Y yo estaré atento para defender a los míos frente a cualquiera que pase por aquí. El opresor no volverá a oprimirlos, porque ahora yo vigilo con mis propios ojos.»

9 ¡Alégrate mucho, ciudad de Sión!

¡Canta de alegría, ciudad de Jerusalén!

Tu rey viene a ti, justo y victorioso,

pero humilde, montado en un burro,

en un burrito, cría de una burra.

10 Él destruirá los carros de Efraín,

los caballos de Jerusalén

y los arcos de guerra.

Anunciará paz a las naciones

y gobernará de mar a mar,

del Éufrates al último rincón del mundo.

11 Esto dice el Señor:

«Jerusalén, por la sangre de tu alianza,

yo sacaré del pozo sin agua

a tus presos que están en él.

12 ¡Ustedes, cautivos que mantienen la esperanza,

regresen a su fortaleza!

Les digo que voy a darles en bendición

el doble de cuanto tuvieron que sufrir.

13 Pues he tendido mi arco de guerra, que es Judá,

y le he puesto una flecha, que es Efraín.

De ti, Sión, haré una espada,

y levantaré a tus hijos contra los hijos de Grecia.»

14 El Señor se mostrará sobre su pueblo;

disparará sus flechas como rayos.

Dios, el Señor, tocará la trompeta

y avanzará entre las tempestades del sur.

15 El Señor todopoderoso protegerá a los suyos,

y ellos pisotearán las piedras de los honderos

y devorarán a sus enemigos;

beberán su sangre como vino,

se llenarán de ella como un tazón,

como los cuernos del altar.

16 En aquel día, el Señor su Dios

salvará a su pueblo como a un rebaño,

y brillarán los suyos en su propio país

como las piedras preciosas de una corona.

17 ¡Qué bueno, qué hermoso será el país!

Con la abundancia de su trigo y su vino,

nuestros muchachos y muchachas crecerán hermosos.

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Zacarías 10

1 Pídanle al Señor lluvias de primavera,

y el Señor, que produce los relámpagos,

las enviará en abundancia,

y a todos les dará hierba en el campo.

2 La palabra de los ídolos es mentira,

y es falso lo que ven los adivinos.

Sus predicciones son sueños sin sentido,

y sus palabras de consuelo están vacías.

Por eso el pueblo vaga como un rebaño,

y sufre por falta de un pastor.

3 Por eso dice el Señor:

«Mi furor se ha encendido contra los pastores,

y castigaré a los guías de mi pueblo.»

El Señor todopoderoso, que cuida de su rebaño,

de los descendientes de Judá,

hará de ellos su fuerte caballo en la batalla.

4 De ellos saldrán la Piedra Angular,

la Estaca de Tienda y el Arco de Guerra.

De ellos saldrán todos los caudillos.

5 Seráncomo soldados

que en la batalla pisan el barro de las calles;

lucharán, porque el Señor está con ellos,

y pondrán en vergüenza a los jinetes.

6 Dice el Señor:

«Yo daré fuerzas a los descendientes de Judá

y salvaré a los descendientes de José.

Los guiaré de vuelta a su patria,

porque tengo compasión de ellos.

Volverán a ser como si yo nunca los hubiera rechazado,

pues yo soy el Señor su Dios,

que atiendo sus oraciones.

7 Efraín será como un soldado.

Su corazón se alegrará como con vino,

y al verlo se alegrarán también sus hijos.

¡Su corazón se alegrará a causa del Señor!

8 »Yo los llamaré y los reuniré,

porque los he salvado.

Volverán a ser tan numerosos

como lo fueron en otros tiempos.

9 Yo los dispersé entre las naciones

pero, aun estando lejos, se acordarán de mí,

y un día volverán con sus hijos.

10 Los haré regresar de Egipto,

los traeré de Asiria,

los llevaré a Galaad y al Líbano,

y serán tantos que faltará lugar para ellos.

11 Atravesarán el mar de Egipto,

cuyas olas heriré.

Secaré el Nilo hasta el fondo,

destruiré el orgullo de Asiria

y acabaré con el poder de Egipto.

12 Yo les daré fuerzas,

y avanzarán en mi nombre.

Yo, el Señor, doy mi palabra.»

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Zacarías

Zacarías 11

1 ¡Abre, Líbano, tus puertas,

y que el fuego consuma tus cedros!

2 ¡Llora, oh pino,

porque cayó el cedro,

porque aquellos árboles hermosos

han quedado destruidos!

¡Giman ustedes, encinas de Basán,

porque el bosque espeso ha sido derribado!

3 Lloran a gritos los pastores,

porque la hermosura de los pastos

ha quedado destruida.

Se oye el rugido del león,

porque la espesura del Jordán

ha quedado destruida.

4 Esto me dijo el Señor mi Dios: «Cuida las ovejas destinadas al matadero.

5 Los compradores las matan sin sentirse culpables, y los vendedores dicen: “¡Gracias al Señor, ya soy rico!” Ni siquiera sus propios pastores tienen compasión de ellas.

6 Pues, del mismo modo, tampoco yo volveré a tener compasión de la gente que vive en este país, sino que voy a entregar a cada uno en manos de su prójimo y en manos de su rey. Estos destruirán el país, y no salvaré de sus manos a nadie. Yo, el Señor, lo afirmo.»

7 Entonces me puse a cuidar las ovejas destinadas al matadero. Lo hice por cuenta de los tratantes.Y me conseguí dos bastones: al uno lo llamé «Bienestar» y al otro «Unión».

8 Y en un solo mes despedí a tres pastores que habían agotado mi paciencia y que me odiaban.

9 Y a las ovejas les dije: «¡No volveré a ser el pastor de ustedes! ¡Si alguna ha de morir, que muera! ¡Si a alguna la matan, que la maten! ¡Y las que queden, que se coman unas a otras!»

10 Tomé entonces mi bastón llamado «Bienestar» y lo rompí en señal de que quedaba anulada la alianza que Dios había hecho con todas las naciones.

11 Aquel día quedó anulada la alianza, y los tratantes de ovejas, que me estaban observando, comprendieron que era el Señor quien hablaba por medio de lo que yo hacía.

12 Les dije entonces: «Si les parece bien, páguenme mi salario; y si no, déjenlo.» Y me pagaron treinta monedas de plata.

13 El Señor me dijo: «Toma esas monedas, el espléndido precio que me han puesto, y échalas en el tesoro del templo.»Yo tomé las treinta monedas y las eché en el tesoro del templo.

14 Rompí después el segundo bastón, el llamado «Unión», y así quedó destruida la hermandad entre Judá e Israel.

15 El Señor me dijo: «Y ahora hazte pasar por un pastor irresponsable.

16 Porque voy a poner sobre este país un pastor que no se preocupará por la oveja descarriada, ni buscará a la perdida, ni curará a la herida, ni dará de comer a la debilitada, sino que se comerá la carne de las más gordas y no dejará de ellas ni las pezuñas.

17 ¡Ay del pastor inútil que abandona el rebaño!¡Que caiga la espada sobre su brazo y su ojo derecho! ¡Que se le quede seco el brazo y completamente ciego el ojo!»

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Zacarías 12

La liberación de Jerusalén

1 Este es un mensaje del Señor acerca de Israel.El Señor, que ha extendido el cielo, y ha puesto base a la tierra, y ha dado vida al hombre, afirma:

2 «Yo hago de Jerusalén una copa de vinoque emborrachará a todas las naciones vecinas. Cuando ellas pongan sitio a Jerusalén, también las otras ciudades de Judá serán atacadas.

3 »En aquel día convertiré a Jerusalén en una piedramuy pesada para todas las naciones. Herirá a cualquiera de ellas que intente levantarla. Todas las naciones se juntarán en contra de Jerusalén,

4 pero entonces yo espantaré a todos los caballos y volveré locos a sus jinetes. Cuidaré de los descendientes de Judá, y dejaré ciegos a todos los caballos de las naciones.

5 Al ver esto, los jefes de Judá dirán para sí: “El Señor todopoderoso es el Dios de los que viven en Jerusalén, y el que les da fuerzas.”

6 »En aquel día haré que los jefes de Judá sean como un brasero encendido entre la leña, como un fuego entre manojos de espigas. Devorarán a derecha e izquierda a todas las naciones vecinas, mientras que los habitantes de Jerusalén vivirán otra vez en su ciudad.

7 Pero primero yo, el Señor, salvaré a las familias de Judá, para que no crezca el prestigio de los descendientes de David y de los habitantes de Jerusalén por encima de los demás descendientes de Judá.

8 Yo, el Señor, protegeré a los que viven en Jerusalén. Los más débiles de ellos serán tan fuertes como el rey David, y los descendientes de David serán como Dios, como el ángel del Señor, que va al frente de ellos.

9 »En aquel día destruiré a cualquier nación que ataque a Jerusalén.

10 Llenaré de espíritu de bondad y oración a los descendientes de David y a los habitantes de Jerusalén. Entonces mirarán al que traspasaron,y harán duelo y llorarán por él como por la muerte del hijo único o del hijo mayor.

11 Se hará en Jerusalén un duelo tan grande como el duelo que se hace por el dios Hadad-rimónen la llanura de Meguido.

12 Familia por familia, cada una por su lado, hará duelo en el país: los descendientes de David, y también sus mujeres; los descendientes de Natán,y también sus mujeres;

13 los descendientes de Leví, y también sus mujeres; los descendientes de Simí,y también sus mujeres;

14 y así todas las otras familias, cada una por su lado, y también sus mujeres.

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Zacarías 13

1 »En aquel día se abrirá un manantial, para que en él puedan lavar sus pecados y su impureza los descendientes de David y los habitantes de Jerusalén.

2 Y en todo este país destruiré hasta los nombres de los ídolos,para que no sigan siendo invocados. Y también quitaré del país a los profetas y a todo espíritu impuro. Yo, el Señor, doy mi palabra.

3 Entonces, cuando alguno quiera profetizar, sus propios padres le dirán: “¡Tú has de morir, porque pretendes hacer pasar tus mentiras por mensajes del Señor!”¡Sus propios padres lo apuñalarán cuando se esté haciendo pasar por profeta!

4 »En aquel día, los profetas tendrán vergüenza de sus visiones cuando profeticen. Ninguno engañará poniéndose el manto de pieles de los profetas,

5 sino que cada cual dirá: “Yo no soy profeta, sino labrador. Desde niño me he dedicado a trabajar en el campo.”

6 Y si alguien le pregunta: “¿Pues qué heridas son esas que traes en el cuerpo?”, él contestará: “Me las hicieron en casa de mis amigos.”»

El Señor es mi Dios

7 El Señor todopoderoso afirma:

«¡Levántate, espada, contra mi pastor

y contra mi ayudante!

¡Mata al pastor, y el rebaño se dispersará,

y yo me volveré contra los corderos!

8-9 Morirán dos terceras partes

de los que habitan en este país:

solo quedarácon vida la tercera parte.

Y a esa parte que quede

la haré pasar por el fuego;

la purificaré como se purifica la plata,

la afinaré como se afina el oro.

Entonces ellos me invocarán,

y yo les contestaré.

Los llamaré “Pueblo mío”,

y ellos responderán: “El Señor es nuestro Dios.”

Yo, el Señor, doy mi palabra.»

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Zacarías 14

1 Ya viene el día del Señor,cuando tus despojos, Jerusalén, habrán de ser repartidos en medio de ti.

2 Ese día reunirá el Señor a todas las naciones, para que peleen contra Jerusalén. Y conquistarán la ciudad, saquearán sus casas, violarán a sus mujeres y se llevarán cautiva a la mitad de sus habitantes. Solo el resto permanecerá en ella.

3 Pero luego saldrá el Señor a luchar contra esas naciones, como cuando lucha en el día de la batalla.

4 Ese día el Señor apoyará sus pies sobre el Monte de los Olivos, que está frente a Jerusalén, hacia el lado oriental. Y un gran valle, que correrá de oriente a occidente, dividirá en dos el Monte de los Olivos. Medio monte se moverá hacia el norte y el otro medio hacia el sur,

5 y ustedes huirán por ese valle que quedará entre los montes, el cual llegará hasta Asal,del otro lado. Huirán ustedes como antes huyeron sus antepasados a causa del terremotoque se produjo cuando el rey Ozías gobernaba en Judá. Y vendrá el Señor mi Dios acompañado de todos sus fieles.

6 Ese día no hará frío ni habrá heladas.

7 Será un día único, conocido solamente por Dios. En él no se distinguirá el día de la noche, pues aun por la noche seguirá habiendo luz.

8 Entonces saldrán de Jerusalén aguas frescas, que correrán en invierno y en verano, la mitad de ellas hacia el Mar Muerto y la otra mitad hacia el Mediterráneo.

9 Ese día reinará el Señor en toda la tierra. El Señor será el único, y único será también su nombre.

10 Todo el país quedará convertido en una llanura, desde Gueba hasta Rimón, al sur de Jerusalén. Jerusalén estará en alto, y será habitada en ese lugar, desde la Puerta de Benjamín hasta la Puerta del Ángulo (donde antes estuvo la Puerta Antigua) y desde la torre de Hananel hasta las prensas de aceite del rey.

11 Sí, Jerusalén será habitada, y no volverá a ser destruida.Sus habitantes vivirán seguros.

12 Pero a las naciones que hayan luchado contra Jerusalén, el Señor las castigará duramente: a su gente se le pudrirá la carne en vida, y se le pudrirán los ojos en sus cuencas y la lengua en la boca.

13 Ese día el Señor los llenará de espanto. Cada cual agarrará de la mano a su compañero, y levantarán la mano unos contra otros.

14 Entonces luchará también Judá en Jerusalén,y arrebatarán a las naciones vecinas abundantes riquezas de plata, oro y ropas.

15 El mismo castigo que ha de caer sobre la gente, caerá también sobre los caballos, los mulos, los camellos, los asnos y todas las bestias que los enemigos tengan en sus campamentos.

16 Después de esto, los sobrevivientes de los mismos pueblos que lucharon contra Jerusalén irán año tras año a adorar al Rey, al Señor todopoderoso, y a celebrar la fiesta de las Enramadas.

17 Y si alguna de las naciones de la tierra no va a Jerusalén a adorar al Rey, al Señor todopoderoso, la lluvia no caerá en sus tierras.

18 Y si los egipcios no van, el Señor los castigará, del mismo modo que a cualquier otra nación que no vaya a celebrar la fiesta de las Enramadas.

19 Ese será el castigo de Egipto y de todas las naciones que no vayan a celebrar la fiesta de las Enramadas.

20 Ese día, hasta los cascabeles de los caballos llevarán la inscripción «Consagrado al Señor». Y los calderos del templo serán entonces tan sagrados como los tazones que están delante del altar.

21 Todos los calderos, en Jerusalén y en Judá, estarán consagrados al Señor todopoderoso. Quienes vayan a hacer un sacrificio, los usarán, y cocerán en ellos la carne de los animales ofrecidos. Ese día ya no habrá más comerciantesen el templo del Señor todopoderoso.

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Malaquías

Malaquías 1

1 Este es el mensaje que el Señor comunicó al pueblo de Israel por medio del profeta Malaquías.

2 El Señor dice: «Yo los amo a ustedes.» Pero ustedes responden: «¿Cómo sabemos que nos amas?» El Señor contesta: «Yo los amo por la misma razón que, siendo hermanos Esaú y Jacob, amé a Jacob

3 y aborrecí a Esaú.Y el país de Esaú, que era montañoso, lo convertí en un desierto, y sus propiedades en tierra solo buena para los animales salvajes.»

4 Si los edomitas, descendientes de Esaú, dijeran: «Hemos sido destruidos, pero reconstruiremos nuestra nación», el Señor todopoderoso respondería: «Ellos reconstruirán, pero yo los destruiré otra vez. Su país será llamado “País de maldad” y “Nación del eterno enojo del Señor”.»

5 Ustedes lo verán con sus propios ojos, y dirán: «¡El Señor es tan grande que sobrepasa las fronteras de Israel!»

6 El Señor todopoderoso dice a los sacerdotes: «Los hijos honran a sus padres, y los criados respetan a sus amos. Pues si yo soy el Padre de ustedes, ¿por qué ustedes no me honran? Si soy su Amo, ¿por qué no me respetan? Ustedes me desprecian, y dicen todavía: “¿En qué te hemos despreciado?”

7 Ustedes traen a mi altar pan indigno, y preguntan todavía: “¿En qué te ofendemos?” Ustedes me ofenden cuando piensan que mi altar puede ser despreciado

8 y que no hay nada malo en ofrecerme animales ciegos, cojos o enfermos.»¡Vayan, pues, y llévenselos a sus gobernantes! ¡Vean si ellos les aceptan con gusto el regalo!

9 Pídanle ustedes a Dios que nos tenga compasión. Pero si le hacen esa clase de ofrendas, no esperen que Dios los acepte a ustedes con gusto. El Señor todopoderoso dice:

10 «¡Ojalá alguno de ustedes cerrara las puertas del templo, para que no volvieran a encender en vano el fuego de mi altar! Porque no estoy contento con ustedes ni voy a seguir aceptando sus ofrendas.

11 En todas las naciones del mundo se me honra; en todas partes queman incienso en mi honor y me hacen ofrendas dignas.

12 En cambio, ustedes me ofenden, pues piensan que mi altar, que es mi mesa, puede ser despreciado, y que es despreciable la comida que hay en él.

13 Ustedes dicen: “¡Ya estamos cansados de todo esto!” Y me desprecian.Y todavía suponen que voy a alegrarme cuando vienen a ofrecerme un animal robado, o una res coja o enferma.

14 ¡Maldito sea el tramposo que me promete un animal sano de su rebaño y luego me sacrifica uno que tiene defecto! Yo soy el gran Rey, y soy temido entre las naciones.» Esto dice el Señor todopoderoso.

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Malaquías

Malaquías 2

1 «Ahora, sacerdotes, esto es para ustedes:

2 Ustedes han de obedecerme y deben tomar en serio el honrarme. Si no lo hacen, yo los maldeciré. Y como no han tomado en serio el honrarme, yo convertiré en maldición incluso los beneficios que obtienen de su sacerdocio.» Lo dice el Señor todopoderoso.

3 «Voy a privarlos de su poder y a arrojarles a la cara el estiércol de los animales que traen a sacrificar. ¡Y junto con el estiércol, también ustedes serán barridos!

4 Así sabrán que yo les he dado este mandato para que mi alianza con Levípermanezca firme.» Lo dice el Señor todopoderoso.

5 «Mi alianza era vida y paz para Leví.Se las di para que me respetara y me temiera, y él me mostró temor y reverencia.

6 Leví enseñaba la verdad y no había maldad en sus labios. Vivía en perfecta relación de paz conmigo y apartó a muchos de hacer lo malo.

7 Es el deber de los sacerdotes enseñar a la gente a conocerme, y todos deben acudir a ellos para recibir instrucción, porque ellos son los mensajeros del Señor todopoderoso.

8 »Pero ustedes, sacerdotes, se han apartado del buen camino; con sus enseñanzas han hecho caer a muchos. Así, ustedes han pervertido mi alianza con Leví.

9 Por eso, porque no me han obedecido y porque, además, cuando enseñan a la gente no tratan a todos por igual, yo haré que todo el pueblo los tenga por viles y los desprecie.» Lo dice el Señor todopoderoso.

10 ¿Acaso no tenemos todos un mismo Padre, que es el Dios que a todos nos ha creado?¿Por qué, pues, nos engañamos los unos a los otros, violando así la alianza que hizo Dios con nuestros antepasados?

11 Judá es infiel a Dios, y se cometen acciones horribles en Jerusalén y en Israel. Judá ha violado la santidad del templo que el Señor ama, y los hombres de Judá han tomado por esposas mujeres que adoran a dioses falsos.

12 ¡Ojalá el Señor borre de nuestra nación a quienes hacen tales cosas, sean quienes sean y aunque traigan ofrendas al Señor todopoderoso!

13 Pero ustedes aún hacen más: inundan de lágrimas el altar del Señor, y lloran con grandes lamentos porque el Señor ya no acepta con gusto sus ofrendas.

14 ¿Y aún preguntan ustedes por qué? Pues porque el Señor es testigo de que tú has faltado a la promesa que le hiciste a la mujer con quien te casaste cuando eras joven. ¡Era tu compañera, y tú le prometiste fidelidad!

15 ¿Acaso no es un mismo Dios el que ha hecho el cuerpo y el espíritu? ¿Y qué requiere ese Dios sino descendientes que le sean consagrados?¡Cuiden ustedes, pues, de su propio espíritu, y no falten a la promesa que le hicieron a la esposa de su juventud!

16 El Señor Dios de Israel, el todopoderoso, dice: «¡Cuiden, pues, de su propio espíritu, y no sean infieles; pues yo aborrezco al que se divorcia de su esposa y se mancha cometiendo esa maldad!»

17 El Señor ya está cansado de escucharles; y todavía ustedes preguntan: «¿Qué hemos dicho para que se haya cansado de escucharnos?» Pues ustedes han dicho que al Señor le agradan los que hacen lo malo, y que está contento con ellos. ¡Ustedes no creen que Dios sea justo!

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Malaquías 3

1 El Señor todopoderoso dice: «Voy a enviar mi mensajero para que me prepare el camino.El Señor, a quien ustedes están buscando, va a entrar de pronto en su templo. ¡Ya llega el mensajero de la alianzaque ustedes desean!»

2 Pero ¿quién podrá resistir el día de su venida? ¿Quién podrá entonces permanecer en pie?Pues llegará como un fuego, para purificarnos;será como un jabón que quitará nuestras manchas.

3 El Señor se sentará a purificar a los sacerdotes, los descendientes de Leví, como quien purifica la plata y el oroen el fuego. Después ellos podrán presentar su ofrenda al Señor, tal como deben hacerlo.

4 El Señor se alegrará entonces de la ofrenda de Judá y Jerusalén, igual que se alegraba de ella en otros tiempos.

5 El Señor todopoderoso dice: «Yo vendré a juzgarlos a ustedes. Y al mismo tiempo seré testigo contra los que practican la magia, los que cometen adulterio, los que juran en falso, los que oprimen a los trabajadores, a las viudas y a los huérfanos, los que tratan mal a los extranjeros y los que me faltan al respeto.

6 »Yo soy el Señor. No he cambiado.Y por eso ustedes, descendientes de Jacob, no han sido aniquilados.

7 Ustedes se han apartado de mis preceptos, como se apartaron sus antepasados, y no han querido obedecerlos. Yo, el Señor todopoderoso, les digo: ¡Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes!Pero ustedes dicen: “¿Por qué hemos de volvernos a ti?”

8 Y yo pregunto: ¿Acaso un hombre puede defraudar a Dios? ¡Pues ustedes me han defraudado! Y todavía preguntan: “¿En qué te hemos defraudado?” ¡En los diezmos y en las ofrendas me han defraudado!

9 Sí, toda la nación, todos ustedes, me están defraudando, y por eso voy a maldecirlos. Yo, el Señor todopoderoso, les digo:

10 Traigan su diezmo al tesoro del templo, y así habrá alimentos en mi casa. Pónganme a prueba en eso, a ver si no les abro las ventanas del cielo para vaciar sobre ustedes la más rica bendición.

11 No dejaré que las plagas destruyan sus cosechas y sus viñedos.

12 Todas las naciones les llamarán dichosos, porque ustedes tendrán un país encantador. Yo, el Señor todopoderoso, lo he dicho.»

13 El Señor dice: «Ustedes han dicho cosas muy duras contra mí. Y todavía preguntan: “¿Qué es lo que hemos dicho en contra tuya?”

14 Esto es lo que han dicho: “Servir a Dios es cosa inútil. ¿Qué provecho sacaremos de hacer lo que él manda, de andar vestidos de luto delante del Señor todopoderoso?

15 Nosotros hemos visto que los orgullosos son felices, que a los malvados les salen las cosas bien, que ponen a prueba a Dios y no reciben ningún castigo.”»

16 (Los que honran a Dios hablaron entonces entre sí, y el Señor escuchó con atención lo que decían. Y en presencia del Señor se escribió un libro, en el cual se recordaba a los que honran al Señor y lo toman en cuenta.)

17 El Señor todopoderoso dice: «Estoy preparando un día en el que ellos volverán a ser mi pueblo. Como un padre se compadece del hijo que le sirve, así tendré yo compasión de ellos.

18 Entonces ustedes se darán cuenta otra vez de la diferencia que hay entre el bueno y el malo, entre el que adora a Dios y el que no lo adora.»

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Malaquías 4

La venida del día del Señor

1 1 (3.19)El Señor todopoderoso dice: «Se acerca el día, ardiente como un horno, en que todos los orgullosos y malvados arderán como paja en una hoguera. Ese día que ha de venir los quemará, y nada quedará de ellos.

2 2 (3.20)Pero para ustedes que me honran, mi justicia brillará como la luz del sol, que en sus rayos trae salud.Y ustedes saltarán de alegría como becerros que salen del establo.

3 3 (3.21)En ese día que estoy preparando, ustedes pisotearán a los malvados como si fueran polvo.

4 4 (3.22)»Acuérdense de la ley que le di a mi siervo Moisés en el monte Horeb.¡Eran preceptos y mandatos que todo Israel debía obedecer!

5 5 (3.23)»Miren ustedes: Voy a enviarles al profeta Elías,antes que llegue el día del Señor, que será un día grande y terrible.

6 6 (3.24)Y él hará que padres e hijos se reconcilien.De lo contrario vendré y castigaré su país, destruyéndolo por completo.»