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Deuteronomio 27

Las piedras memoriales en el monte Ebal

1 Moisés y los ancianos de Israel dieron al pueblo las siguientes órdenes:

«Cumplan todo lo que hoy les he ordenado.

2 Cuando crucen el río Jordán y entren en la tierra que el Señor su Dios les va a dar, levantarán unas piedras grandes y las blanquearán con cal,

3 para escribir en ellas todas estas instrucciones que les he dado.Háganlo en cuanto entren en esa tierra donde la leche y la miel corren como el agua, y que el Señor su Dios les va a dar, tal como lo prometió a los antepasados de ustedes.

4 Así que, cuando hayan cruzado el río Jordán, deberán levantar sobre el monte Eballas piedras que les he dicho, y blanquearlas con cal.

5-6 También deberán construir allí un altar de piedra para el Señor su Dios. Las piedras deberán ser enteras y sin labrar.Allí, en ese altar, ofrecerán al Señor su Dios holocaustos

7 y sacrificios de reconciliación; y allí, ante el Señor su Dios, comerán y harán fiesta.

8 En las piedras deberán escribir con toda claridad estas instrucciones que les he dado.»

9 Después Moisés, acompañado de los sacerdotes levitas, dijo a los israelitas:

«Guarden silencio, israelitas, y escuchen. Hoy se han convertido ustedes en el pueblo del Señor su Dios.

10 Por lo tanto, deben obedecerle y poner en práctica sus mandamientos y sus leyes que yo les ordeno hoy.»

Enumeración de las maldiciones

11 Ese mismo día Moisés dio al pueblo esta orden:

12 «Cuando ustedes hayan cruzado el río Jordán, las tribus de Simeón, Leví, Judá, Isacar, José y Benjamín se colocarán en el monte Guerizim para la bendición del pueblo,

13 y las tribus de Rubén, Gad, Aser, Zabulón, Dan y Neftalí se colocarán en el monte Ebal para la maldición.

14 Los levitas se dirigirán a todos los israelitas, y en voz alta pronunciarán la siguiente declaración:

15 »“Maldito sea el que haga un ídolo o una figura de metal fundido,hecha por un artesano, y la ponga en un lugar oculto, pues eso le repugna al Señor.” Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

16 »“Maldito sea el que trate con desprecio a su padre o a su madre.”Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

17 »“Maldito sea el que cambie los límites de la propiedad de su vecino para robarle terreno.”Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

18 »“Maldito sea el que desvíe de su camino a un ciego.”Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

19 »“Maldito sea el que cometa una injusticia con un extranjero, una viuda o un huérfano.”Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

20 »“Maldito sea el que se acueste con la mujer de su padre,pues con ello lo deshonra.” Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

21 »“Maldito sea el que tenga relaciones sexuales con un animal.”Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

22 »“Maldito sea el que se acueste con su hermana, ya sea por parte de padre o por parte de madre.”Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

23 »“Maldito sea el que se acueste con su suegra.”Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

24 »“Maldito sea el que mate a traición a su prójimo.”Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

25 »“Maldito sea el que reciba dinero por matar a una persona inocente.” Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

26 »“Maldito sea el que no respete estas instrucciones, ni las ponga en práctica.”Y todo el pueblo dirá: “Amén.”

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Deuteronomio 28

Bendiciones para los que obedecen

1 »Si de veras obedeces al Señor tu Dios, y pones en práctica todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy, entonces el Señor te pondrá por encima de todos los pueblos de la tierra.

2 Además, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán por haber obedecido al Señor tu Dios.

3 Serás bendito en la ciudad y en el campo.

4 Serán benditos tus hijos y tus cosechas, y las crías de tus vacas, de tus ovejas y de todos tus animales.

5 Serán benditos tu cestay el lugar donde amasas la harina,

6 y tú serás bendito en todo lo que hagas.

7 »El Señor pondrá en tus manos a tus enemigos cuando te ataquen. Avanzarán contra ti en formación ordenada, pero huirán de ti en completo desorden.

8 »El Señor enviará su bendición sobre tus graneros y sobre todo lo que hagas, y te hará vivir feliz en el país que va a darte.

9 »Si cumples sus mandamientos y sigues sus caminos, el Señor tu Dios te mantendrá como pueblo consagrado a él, tal como te lo ha jurado.

10 Entonces todos los pueblos de la tierra verán que sobre ti se invoca el nombre del Señor, y te tendrán miedo.

11 El Señor te mostrará su bondad dándote muchos hijos, muchas crías de tus ganados y abundantes cosechas en la tierra que a tus antepasados juró que te daría.

12 Y te abrirá su rico tesoro, que es el cielo, para darle a tu tierra la lluvia que necesite; y hará prosperar todo tu trabajo. Podrás prestar a muchas naciones, pero tú no tendrás que pedir prestado a nadie.

13 El Señor te pondrá en el primer lugar, y no en el último; siempre estarás por encima de los demás, y nunca por debajo, con tal de que atiendas a los mandamientos del Señor tu Dios, que yo te ordeno hoy, y los pongas en práctica,

14 sin apartarte de ellos por seguir a otros dioses y rendirles culto.

Consecuencias de la desobediencia

15 »Pero si no obedeces al Señor tu Dios, ni pones en práctica todos sus mandamientos y leyes que yo te he ordenado hoy, vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas maldiciones:

16 Serás maldito en la ciudad y en el campo.

17 Serán malditos tu cesta y el lugar donde amasas la harina.

18 Serán malditos tus hijos y tus cosechas, y las crías de tus vacas, de tus ovejas y de todos tus animales.

19 Y maldito serás tú en todo lo que hagas.

20 »El Señor te enviará maldición, confusión y angustia en todo lo que hagas, y en muy poco tiempo te destruirán por completo, por haberlo abandonado con tus malas acciones.

21 El Señor te enviará una peste que acabará contigo en el país que vas a ocupar.

22 También te enviará epidemias mortales, fiebres malignas, inflamaciones, calor sofocante, sequíay plagas sobre tus trigales,epidemias que te perseguirán hasta destruirte.

23 Allá arriba, el cielo te negará su lluvia; y aquí abajo, la tierra te negará sus frutos.

24 El Señor hará caer sobre ti polvo y arenaen vez de lluvia, hasta que seas destruido

25 y aplastado por tus enemigos. Avanzarás contra ellos en formación ordenada, pero huirás de ellos en completo desorden, y serás motivo de espanto para todos los reinos de la tierra.

26 Las aves y las fieras devorarán tu cadáver sin que nadie las espante.

27 »El Señor te hará sufrir con llagas, como a los egipcios,y con tumores, sarnay tiña,y no podrás curarte de estas enfermedades.

28 También te hará padecer locura, ceguera y confusión,

29 y andarás a tientas, como el ciego en la oscuridad. Nada de lo que hagas te saldrá bien; te verás siempre oprimido y explotado, y nadie vendrá en tu ayuda.

30 Te comprometerás para casarte, pero otro se acostará con tu prometida; te construirás una casa, pero no llegarás a habitarla; plantarás un viñedo, pero no disfrutarás de sus frutos;

31 degollarán a tu toro delante de ti, pero no comerás de su carne; te quitarán tu asno en tu propia cara, y no te lo devolverán; tus ovejas caerán en manos de tus enemigos, y no habrá quien te ayude a rescatarlas.

32 Ante tus propios ojos, tus hijos y tus hijas serán entregados a gente extranjera, y a todas horas querrás volver a verlos, pero nada podrás hacer.

33 Las cosechas de tu tierra y el fruto de todo tu trabajo se lo comerá gente que nunca antes conociste, y sufrirás continuamente opresión y malos tratos.

34 Cuando veas todas estas cosas, te volverás loco.

35 El Señor te hará sufrir con llagas malignas en las rodillas y en los muslos y en todo el cuerpo, sin que puedas ser curado.

36 »El Señor hará que a ti y a tu rey se los lleven a una nación que ni tú ni tus padres conocieron. Allí tendrás que servir a otros dioses, hechos de madera y de piedra,

37 y serás motivo de horror, de refrán y de burla en todos los pueblos donde te lleve el Señor.

38 Sembrarás mucha semilla, pero recogerás poco fruto porque la langosta lo devorará.

39 Plantarás viñedos y los cuidarás, pero no beberás su vino ni recogerás sus uvas porque los gusanos acabarán con todo.

40 Tendrás olivos en toda tu tierra, pero no te perfumarás con su aceite porque las aceitunas se caerán solas.

41 Tendrás hijos e hijas, pero no estarán contigo porque serán llevados cautivos a otros países.

42 Todos los árboles y los frutos de tu tierra serán destruidos por la langosta.

43 Los extranjeros que vivan en tu país se harán más y más poderosos, mientras que tú perderás más y más tu poder.

44 Ellos podrán hacerte préstamos, y tú, por el contrario, no tendrás nada que prestar; los primeros lugares serán para ellos, y para ti los últimos.

45 »Todas estas maldiciones vendrán sobre ti, y te perseguirán y te alcanzarán hasta acabar contigo, porque no quisiste obedecer al Señor tu Dios ni cumplir los mandamientos y leyes ordenados por él.

46 Estas cosas serán una prueba contundente contra ti y tu descendencia, para siempre,

47 por no haber adorado al Señor tu Dios con alegría y sinceridad cuando tantos bienes te había dado.

48 Tendrás que servir a los enemigos que el Señor enviará contra ti; sufrirás hambre, sed, falta de ropa y toda clase de miserias. El Señor te hará sufrir una dura esclavitud, hasta que seas destruido.

49 Desde el país más lejano del mundo, el Señor lanzará contra ti, con la rapidez de un águila en vuelo, una nación cuya lengua no entiendes;

50 gente de aspecto feroz, que no respetará a los ancianos ni tendrá compasión de los niños.

51 Se comerá las crías de tu ganado y los frutos de tu tierra, hasta arruinarte; no te dejará trigo, ni vino, ni aceite, ni las crías de tus vacas ni de tus ovejas, y morirás de hambre.

52 »Rodeará todas tus ciudades y las atacará, hasta que se derrumben las murallas más altas y fortificadas en que habías puesto tu confianza; sí, rodeará y atacará todas las ciudades del país que te ha dado el Señor tu Dios.

53 Durante el ataque enemigo a tus ciudades, será tanta tu hambre que te comerás a tus propios hijos, los hijos y las hijas que el Señor tu Dios te dio.

54 Aun el hombre más delicado y amable entre ustedes mirará con malos ojos a su hermano, a su esposa amada y a los hijos que todavía le queden,

55 para no compartir con ellos la carne de sus hijos que él se coma. Y no habrá nada que comer durante el ataque a las ciudades y la horrible angustia que tu enemigo te hará sufrir en todas tus ciudades.

56 Aun la mujer más delicada y fina entre ustedes, que de tan delicada que era no quería pisar descalza el suelo, mirará con malos ojos a su esposo amado y a sus hijos

57 para no compartircon ellos los hijos que dé a luzy la placenta que salga de sus entrañas; todo ello se lo comerá a escondidas,pues no habrá nada que comer durante el ataque del enemigo a tus ciudades.

58 »Si no pones en práctica todas las instrucciones escritas en este libro, ni respetas este glorioso e imponente nombre del Señor tu Dios,

59 él enviará grandes y terribles plagas sobre ti y sobre tus descendientes, y enfermedades malignas e incurables.

60 Hará que se repitan sobre ti todas las plagas de Egipto, que tanto espanto te causaron, y tendrás que sufrirlas constantemente.

61 Además, te enviará otras enfermedades y plagas que no se mencionan en este libro de la enseñanza,hasta acabar contigo.

62 Y tú, Israel, que eras tan numeroso como las estrellas del cielo, quedarás reducido a un pequeño número, por no haber obedecido al Señor tu Dios.

63 Y así como el Señor se complacía en hacerte bien y multiplicarte, ahora se complacerá en tu ruina y tu destrucción, pues serás arrancado violentamente del país que vas a ocupar.

64 El Señor te esparcirá por todas las naciones, de un extremo a otro de la tierra, y allí adorarás a dioses ajenos, dioses de madera y de piedra, que ni tú ni tus antepasados conocieron.

65 Y mientras vivas en esas naciones no tendrás tranquilidad ni reposo, porque el Señor te hará vivir asustado, con los ojos tristes y lleno de ansiedad.

66 Tu vida estará siempre en peligro; tendrás miedo de día y de noche, y nunca tendrás segura la vida.

67 Será tanto el miedo que tendrás, y tales las cosas que verás, que por la mañana dirás: “¡Ojalá que ya fuera de noche!”, y por la noche dirás: “¡Ojalá que ya fuera de día!”

68 Y aunque el Señor te dijo que no volverías otra vez por el camino de Egipto, sin embargo te hará volver allí en barcos,y te venderá como esclavo a tus enemigos; pero no habrá nadie que te quiera comprar.»

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Deuteronomio 29

Alianza del Señor con Israel en Moab

1 1 (28.69)Estos son los términos de la alianza que el Señor ordenó a Moisés hacer con los israelitas en el país de Moab, además de la alianza que ya había hecho con ellos en el monte Horeb.

2 2 (1)Moisés reunió a todos los israelitas y les dijo:

«Ustedes han visto todo lo que el Señor hizo en Egipto al faraón, a sus funcionarios y a todo su país,

3 3 (2)y son testigos de esas grandes pruebas, señales y maravillas.

4 4 (3)Pero hasta ahora el Señor no les ha dado entendimiento ni les ha permitido comprender el significado de todo ello.

5 5 (4)Durante cuarenta años yo los he guiado por el desierto, y en ese tiempo no se les ha gastado la ropa ni el calzado.

6 6 (5)No han comido pan ni bebido vino, ni han tomado ninguna bebida fuerte, para que sepan que el Señor es el Dios de ustedes.

7 7 (6)»Cuando llegamos a esta región, salieron a atacarnos Sihón, rey de Hesbón, y Og, rey de Basán, pero los derrotamos

8 8 (7)y nos apoderamos de su país, y se lo dimos en propiedad a las tribus de Rubén y Gad y a la media tribu de Manasés.

9 9 (8)Por lo tanto, cumplan los términos de esta alianza y pónganlos en práctica, para que les vaya bien en todo lo que hagan.

10 10 (9)»Hoy están reunidos todos ustedes delante del Señor su Dios: los jefes de sus tribus, los ancianos, los oficiales, todos los hombres de Israel,

11 11 (10)los niños, las mujeres y los extranjeros que viven entre ustedes, desde el leñador hasta el aguador,

12 12 (11)para comprometerse bajo juramento en la alianza que el Señor su Dios hace hoy con ustedes.

13 13 (12)Hoy queda establecido que ustedes son su pueblo y que él es su Dios, como ya se lo había prometido a Abraham, Isaac y Jacob, los antepasados de ustedes.

14 14 (13)Pero no solo con ustedes hace el Señor esta alianza y este juramento,

15 15 (14)sino también con los que no están hoy aquí con nosotros delante de él.

16 16 (15)Ustedes saben muy bien cómo hemos vivido en Egipto y de qué manera hemos tenido que pasar por las naciones que hemos encontrado en nuestro camino,

17 17 (16)donde hemos visto los falsos dioses y los despreciables ídolos de madera, piedra, plata y oro, que esa gente adora.

18 18 (17)Que no haya entre ustedes ni hombre ni mujer, ni familia ni tribu, que abandone hoy al Señor nuestro Dios por adorar a los dioses de esas naciones. Que ninguno de ustedes sea como una planta de raíz amarga y venenosa.

19 19 (18)»Si después de haber escuchado los términos de este juramento, alguno de ustedes se cree demasiado bueno y piensa: “Todo me ha de salir bien, aunque haga yo lo que me dé la gana”, él será la causa de la ruina de todos.

20 20 (19)El Señor no va a estar dispuesto a perdonarlo, sino que descargará su ira y su indignación sobre ese hombre, y caerán sobre él todas las maldiciones anunciadas en este libro, y el Señor borrará de la tierra su descendencia.

21 21 (20)El Señor apartará de todas las tribus de Israel a ese hombre, y lo hará caer en desgracia, conforme a todas las maldiciones de la alianza que está escrita en este libro de la ley.

22 22 (21)La generación futura, los descendientes de ustedes que han de venir después, así como los extranjeros que lleguen de países lejanos, verán las plagas y las enfermedades que el Señor enviará sobre esta tierra;

23 23 (22)verán que todo el país no es más que azufre, sal y tierra quemada. No se podrá sembrar en esa tierra, ni nada podrá producir; ni siquiera una hierba podrá crecer en ella, tal como sucedió en la destrucción de las ciudades de Sodoma, Gomorra,Admá y Seboím, las cuales destruyó el Señor en su ira y furor.

24 24 (23)»Entonces todo el mundo preguntará: “¿Por qué hizo esto el Señor con este país? ¿Por qué se encendió tanto su furor?”

25 25 (24)Y la respuesta será:“Porque abandonaron la alianza que el Señor, el Dios de sus antepasados, hizo con ellos cuando los sacó de Egipto,

26 26 (25)y se fueron a rendir culto e inclinarse ante otros dioses que no conocían ni nunca les dieron nada.

27 27 (26)Por eso se enojó el Señor contra esta tierra, e hizo caer sobre ella todas las maldiciones escritas en este libro;

28 28 (27)y los arrojó de su paíscon ira, furor y gran indignación, echándolos a otros países, como está sucediendo ahora.”

29 29 (28)»Hay cosas que no sabemos: esas pertenecen al Señor nuestro Dios; pero hay cosas que nos han sido reveladas a nosotros y a nuestros hijos para que las cumplamos siempre: todos los mandamientos de esta ley.

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Deuteronomio 30

Condiciones para la restauración y la bendición

1 »Cuando les sobrevenga a ustedes todo lo que les he anunciado, la bendición y la maldición que les he dado a elegir, y reflexionen sobre ellas en las naciones donde el Señor su Dios los arroje,

2 si se vuelven al Señor y lo obedecen de todo corazón y con toda su alma, ustedes y los hijos de ustedes, como yo se lo ordeno ahora,

3 entonces el Señor su Dios cambiará la suerte de ustedes y les tendrá compasión. Los reunirá otra vez de entre los países donde antes los arrojó,

4 y aunque los desterrados de ustedes estén esparcidos por los lugares más lejanos del mundo, de allá los hará venir el Señor su Dios, y hasta allá irá a buscarlos.

5 El Señor los hará volver de nuevo al país que los antepasados de ustedes ocuparon, y ustedes volverán a ocuparlo; los hará prosperar y les dará más hijos que a sus antepasados.

6 Pondrá la marca de la alianza en el corazónde ustedes y en el de sus descendientes, para que lo amen con todo su corazón y con toda su alma, a fin de que tengan vida.

7 El Señor su Dios hará caer todas estas maldiciones sobre los enemigos de ustedes y sobre los que los persiguieron con odio,

8 y ustedes se volverán al Señor y lo obedecerán, y pondrán en práctica todos los mandamientos que yo les ordeno hoy.

9 Entonces el Señor les hará prosperar en todo lo que hagan, y en hijos, en crías de ganado y en cosechas; sí, el Señor su Dios volverá a complacerse en hacerles bien, como antes se complacía en hacerlo a los antepasados de ustedes,

10 si es que obedecen al Señor su Dios y cumplen sus mandamientos y leyes escritos en este libro de la ley, y se vuelven a él con todo su corazón y con toda su alma.

11 »Este mandamiento que hoy les doy no es demasiado difícil para ustedes, ni está fuera de su alcance.

12 No está en el cielo, para que se diga: “¿Quién puede subir al cielo por nosotros, para que nos lo traiga y nos lo dé a conocer, y lo pongamos en práctica?”

13 Tampoco está del otro lado del mar, para que se diga: “¿Quién cruzará el mar por nosotros, para que nos lo traiga y nos lo dé a conocer, y lo pongamos en práctica?”

14 Al contrario, el mandamiento está muy cerca de ustedes; está en sus labios y en su pensamiento, para que puedan cumplirlo.

15 »Miren, hoy les doy a elegir entre la vida y el bien, por un lado, y la muerte y el mal, por el otro.

16 Si obedecenlo que hoy les ordeno, y aman al Señor su Dios, y siguen sus caminos, y cumplen sus mandamientos, leyes y decretos, vivirán y tendrán muchos hijos, y el Señor su Dios los bendecirá en el país que van a ocupar.

17 Pero si no hacen caso de todo esto, sino que se dejan arrastrar por otros dioses para rendirles culto y arrodillarse ante ellos,

18 en este mismo momento les advierto que morirán sin falta, y que no estarán mucho tiempo en el país que van a conquistar después de haber cruzado el Jordán.

19 En este día pongo al cielo y a la tierra por testigoscontra ustedes, de que les he dado a elegir entre la vida y la muerte, y entre la bendición y la maldición. Escojan, pues, la vida, para que vivan ustedes y sus descendientes;

20 amen al Señor su Dios, obedézcanlo y séanle fieles, porque de ello depende la vida de ustedes y el que vivan muchos años en el país que el Señor juró dar a Abraham, Isaac y Jacob,antepasados de ustedes.»

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Deuteronomio 31

Josué, sucesor de Moisés

1 Moisés habló de nuevo a todo Israel, y dijo lo siguiente:

2 «Yo tengo ciento veinte años, y ya no tengo fuerzas para andar de un lado para otro. Además, el Señor me ha dicho que no cruzaré el Jordán.

3 Pero el Señor su Dios marchará delante de ustedes, y al paso de ustedes destruirá estas naciones, para que ocupen su territorio. Josué irá al frente de ustedes, como jefe, tal como lo ha dicho el Señor.

4 El Señor hará con estas naciones lo mismo que hizo con Sihón y con Og, reyes de los amorreos, y con sus países, a los cuales destruyó.

5 Y cuando el Señor haga que estas naciones caigan en poder de ustedes, deben hacer con ellas todo lo que les he ordenado.

6 Tengan valor y firmeza; no tengan miedo ni se asusten cuando se enfrenten con ellas, porque el Señor su Dios está con ustedes y no los dejará ni los abandonará.»

7 Después llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel:

«Ten valor y firmeza, porque tú tienes que llevar esta gente al país que el Señor juró a los antepasados de ustedes que les daría, y tú serás quien los haga tomar posesión.

8 El Señor mismo irá delante de ti, y estará contigo; no te abandonará ni te desamparará;por lo tanto, no tengas miedo ni te acobardes.»

Lectura de la ley en el año del perdón de deudas

9 Moisés puso esta ley por escrito, y la entregó a los sacerdotes levitas encargados de llevar el arca de la alianza del Señor, y a todos los ancianos de Israel,

10 dándoles también esta orden:

«Cada siete años, al llegar el año del perdón de las deudas,durante la fiesta de las Enramadas,

11 cuando todos los israelitas se reúnan delantedel Señor su Dios en el lugar que él haya escogido, se leerá esta ley en presencia de todos ellos.

12 Todo el pueblo deberá reunirse, tanto los hombres como las mujeres, y los niños y los extranjeros que vivan en sus ciudades, para que escuchen la lectura de la ley y aprendan a respetar al Señor su Dios, y pongan en práctica todo lo que se dice en ella.

13 Así los hijos de ustedes, que nada saben de ella, podrán también oírla y aprenderán a respetar al Señor su Dios durante toda su vida en el país que ustedes van a ocupar después de cruzar el Jordán.»

Últimas instrucciones del Señor a Moisés

14 Luego el Señor dijo a Moisés:

«Mira, ya se va acercando la hora de tu muerte; así que llama a Josué, y preséntense los dos en la tienda del encuentro, para que yo le dé mis órdenes.»

Moisés y Josué fueron a la tienda del encuentro,

15 y allí se les apareció el Señor en una columna de nube, la cual se colocó sobre la entrada de la tienda.

16 Entonces el Señor dijo a Moisés:

«Ya pronto vas a morir, y este pueblo se va a corrompercon los dioses del país extranjero que va a ocupar; entonces me abandonará y romperá la alianza que he hecho con él.

17 Pero mi furor se encenderá contra ellos, y los abandonaré; no me preocuparé de ellos para nada,y serán tantos los males y aflicciones que les vendrán, que finalmente dirán: “¿No será que estamos sufriendo estos males porque nuestro Dios ya no está con nosotros?”

18 Pero cuando llegue ese momento, yo me apartaré de ellos aún más, por todo el mal que habrán hecho y por haber adorado a otros dioses.

19 »Ahora pues, escriban este cántico y enséñenselo a los israelitas, para que lo canten y me sirva de testimonio contra ellos.

20 Porque cuando yo los haya hecho entrar en la tierra que bajo juramento prometí a sus antepasados, tierra donde la leche y la miel corren como el agua, y cuando hayan comido hasta estar satisfechos y engordar, entonces se irán tras otros dioses y los adorarán, y a mí me despreciarán y romperán mi alianza.

21 Pero cuando les vengan muchos males y aflicciones, entonces este cántico será un testimonio contra ellos, pues sus descendientes lo recordarán y lo cantarán; porque ya desde antes de hacerlos entrar en el país que les he prometido, sé muy bien hacia dónde se inclinan sus pensamientos.»

22 Aquel mismo día escribió Moisés el cántico,e hizo que los israelitas lo aprendieran.

23 A Josué, hijo de Nun, el Señor le dio la siguiente orden:

«Ten valor y firmeza,porque tú eres quien hará entrar a los israelitas en el país que les he prometido, y yo estaré a tu lado.»

24 Cuando Moisés terminó de escribir estas leyes en un libro,

25 dijo a los levitas encargados de llevar el arca de la alianza del Señor:

26 «Tomen este libro de la ley y pónganlo al lado del arca de la alianza del Señor su Dios, para que esté allí como testimonio contra ustedes.

27 Porque yo sé que ustedes son un pueblo rebelde y testarudo; y si hoy, que todavía vivo entre ustedes, se han rebelado contra el Señor, ¿qué será después de mi muerte?

28 Traigan aquí a todos los ancianos y jefes de sus tribus, para que yo les hable de estas cosas y ponga al cielo y a la tierra como testigos contra ellos.

29 Porque yo sé que después de mi muerte se van a corromper y van a dejar el camino que les he ordenado seguir; y sé también que en el futuro les sobrevendrá la desgracia, por hacer lo malo a los ojos del Señor y provocar con ello su enojo.»

Cántico de Moisés

30 Entonces Moisés pronunció este cántico, de principio a fin, ante todos los israelitas reunidos:

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Deuteronomio 32

1 «Escucha, cielo, que voy a hablar;

atiende, tierra, a mis palabras.

2 »Mi enseñanza caerá como la lluvia,

mi discurso será como el rocío,

como llovizna sobre la hierba,

como gotas de agua sobre el pasto.

3 »Proclamaré el nombre del Señor:

¡reconozcan la grandeza del Dios nuestro!

4 Él es nuestro protector;

sus obras son perfectas,

sus acciones son justas.

Es el Dios de la verdad,

en él no hay injusticia;

¡él es justo y verdadero!

5 »Gente malvada y perversa,

que ha ofendido a Dios,

que son indignos de ser sus hijos:

6 ¿Así es como le pagan al Señor?

Pueblo necio y sin sabiduría,

¿no es él tu padre, tu creador?

¡Él te creó y te dio el ser!

7 »Vuelve atrás la mirada,

piensa en los tiempos pasados;

pide a tu padre que te lo diga,

y a los ancianos que te lo cuenten:

8 Hubo una vez en que el Altísimo

hizo reparto de hombres y naciones,

y fijó las fronteras de los pueblos.

Pero tomó en cuenta a los israelitas,

9 pues la herencia del Señor, la gente suya,

es el pueblo de Jacob.

10 Los encontró por el desierto,

por tierras secas y azotadas por el viento;

los envolvió en sus brazos, los instruyó

y los cuidó como a la niña de sus ojos.

11 Como águila que revolotea sobre el nido

y anima a sus polluelos a volar,

así el Señor extendió sus alas

y, tomándolos, los llevó a cuestas.

12 »El Señor los guió, y nadie más;

¡ningún dios extraño tuvo que ayudarlo!

13 Los llevó en marcha triunfal

por las regiones altas del país,

los alimentó con los frutos del campo,

de la roca les dio a beber miel

y del duro pedernal les dio aceite;

14 de sus ganados tuvieron leche y cuajada,

y comieron lo mejor de los corderos,

carneros de Basán y machos cabríos;

comieron el mejor grano de trigo

y bebieron el vino, la sangre de las uvas.

15 »Pero engordó Jesurún,y dio coces

(tanto engordó que brillaba de gordo),

y abandonó a Dios, su creador;

despreció a su protector y salvador.

16 Provocaron los celos y la ira de Dios

al adorar ídolos repugnantes;

17 ofrecieron sacrificios a demonios,

a dioses falsos que nunca antes conocieron;

dioses nuevos, recién llegados,

a los que jamás sus padres dieron culto.

18 »Olvidaste, Israel, a tu padre y protector;

olvidaste al Dios que te dio la vida.

19 Y Dios se enojó al ver esto,

y rechazó a sus hijos y a sus hijas;

20 y dijo: “Voy a volverles la espalda,

¡y a ver en qué van a parar!

Realmente son gente malvada,

hijos en los que no se puede confiar.

21 Me provocan a celoscon un dios que no es dios,

me irritan con sus dioses ilusorios;

¡pues yo los provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo,

los haré enojar con un pueblo que no quiere entender!

22 Mi furor se ha encendido como un fuego,

y arderá hasta las regiones más profundas;

consumirá la tierra y sus frutos,

pondrá fuego a las bases de los montes.

23 Sobre ellos lanzaré todos los males,

contra ellos lanzaré todas mis flechas;

24 morirán de hambre y de fiebre;

una amarga peste los destruirá;

mandaré contra ellos fieras salvajes

y serpientes venenosas.

25 En las calles caerán sus hijos a filo de espada,

y en las casas reinará el espanto;

morirán muchachos y muchachas,

ancianos y niños de pecho.

26 »”Yo había pensado dispersarlos

y borrar de la tierra su memoria,

27 pero no quise soportar las burlas del enemigo;

no quise que se jactaran mis adversarios

y que dijeran: No fue el Señor quien hizo esto;

lo hicimos nosotros con nuestro poder.”

28 »Israel es un pueblo que ha perdido el juicio;

¡no tiene entendimiento!

29 Si fueran sabios, lo entenderían;

comprenderían en qué van a parar.

30 ¿Cómo es que uno solo hizo huir a mil?

¿Y cómo es que dos pusieron en fuga a diez mil?

¡Tan solo porque el Señor, su protector,

decidió entregarlos al enemigo!

31 »Bien saben nuestros enemigos

que su protector no puede compararse al nuestro.

32 Ellos son cual viñedos corruptos,

descendientes de Sodoma y de Gomorra,

que producen uvas amargas y venenosas;

33 su vino es veneno de víboras,

¡veneno mortal de serpientes!

34 »“Todo esto me lo estoy reservando;

lo estoy guardando como un tesoro,

35 para el díaen que me venguey les dé su merecido,

para cuando llegue el momento de su caída.

Ya está cerca el día de su destrucción,

¡ya se les acerca la hora!”

36 »El Señor saldrá en defensa de su pueblo

cuando vea que le faltan las fuerzas;

el Señor se compadecerá de sus siervos

cuando vea que ya no quedan ni débiles ni fuertes.

37 Entonces les dirá: “¿Dónde están sus dioses,

esos protectores en los que confiaban,

38 esos que comían la grasa de sus sacrificios

y bebían el vino que les ofrecían?

¡Que se levanten a ayudarlos!

¡Que vengan a protegerlos!

39 Yo soy el único Dios;

no hay otros dioses fuera de mí.

Yo doy la vida, y la quito;

yo causo la herida, y la curo.

¡No hay quien se libre de mi poder!

40 Levanto mi manoal cielo,

y juro por mi eternidad

41 que cuando afile mi brillante espada

y comience a impartir justicia,

me vengaré de mis enemigos.

¡Daré su merecido a los que me odian!

42 Empaparé en sangre mis flechas,

y mi espada acabará con ellos;

¡sangre de heridos y de prisioneros!,

¡de los jefes enemigos, de largas melenas!”

43 »¡Alégrense, naciones, con el pueblo de Dios!

¡Él vengará la muerte de sus siervos,

tomará venganza de sus enemigos

y perdonará a su país y a su pueblo!»

Últimas instrucciones de Moisés

44-45 Moisés se presentó ante todo el pueblo de Israel y, junto con Josué,hijo de Nun, pronunció este cántico de principio a fin.

46 Después dijo a los israelitas:

«Piensen bien en todo lo que hoy les he dicho, y ordenen a sus hijos que pongan en práctica todos los términos de esta ley.

47 Porque no es algo que ustedes puedan tomar a la ligera; esta ley es vida para ustedes, y por ella vivirán más tiempo en la tierra que está al otro lado del río Jordán, de la cual van a tomar posesión.»

Dios permite a Moisés ver la tierra prometida

48 Aquel mismo día el Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

49 «Ve a las montañas de Abarim y sube al monte Nebo, que está en territorio moabita, frente a Jericó, y mira desde allí la tierra de Canaán, la cual voy a dar en propiedad a los israelitas.

50 Allí, en ese monte al que vas a subir, morirás e irás a reunirte con los tuyos, tal como tu hermano Aarón, que murió en el monte Hor y fue a reunirse con los suyos.

51 Ustedes dos me fueron infieles delante de los israelitas, cuando estaban en las aguas de Meribá-cadés, en el desierto de Sin, pues no me honraron delante de ellos.

52 Por lo tanto, vas a contemplar desde lejos la tierra que voy a dar a los israelitas, pero no entrarás en ella.»

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Deuteronomio 33

Moisés bendice a las tribus de Israel

1 Poco antes de morir, Moisés, hombre de Dios,bendijo a los israelitas

2 de la siguiente manera:

«El Señor viene del Sinaí;

desde Seír nos ha alumbrado.

Resplandeció desde los montes de Parán

y avanza desde Meribá-cadés;

en su derecha nos trae el fuego de la ley.

3 El Señor ama a su pueblo,

protege a los que se consagran a él;

ellos se rinden a sus pies

y reciben órdenes suyas.

4 Moisés nos dio la ley

como herencia de la comunidad de Jacob,

5 y hubo rey en Jesurún

al reunirse los jefes del pueblo,

al juntarse las tribus de Israel.»

6 Acerca de Rubén dijo:

«¡Viva Rubén! ¡Que no muera,

aunque sean pocos sus hombres!»

7 Acerca de Judá dijo:

«Señor, escucha la voz de Judá;

haz que se reúna con su pueblo.

Defiéndelo con tu poder;

ayúdalo contra sus enemigos.»

8 Acerca de Leví dijo:

«Tuyos son, Señor,el Tumim y el Urim;

tuyos y del hombre que te es fiel,

del que pusiste a prueba en Masá,

con quien reñiste en las aguas de Meribá,

9 el que dijo a sus padres: “Jamás los he visto”,

y a sus hermanos: “Los desconozco”,

y a sus hijos: “No sé quiénes son.”

Ellos cumplen tus palabras,

se han entregado a tu alianza por completo.

10 Instruyen a Jacob, a Israel,

en tus leyes y decretos;

colocan en tu altar, en tu presencia,

incienso y ofrendas de animales.

11 Bendice, Señor, sus esfuerzos,

y recibe con agrado su trabajo.

Rómpeles la espalda a sus enemigos,

y que no vuelvan a levantarse los que lo odian.»

12 Acerca de Benjamín dijo:

«El amado del Señor vive tranquilo;

el Altísimolo protegerá siempre.

¡Vivirá bajo su protección!»

13 Acerca de José dijo:

«Que el Señor bendiga su tierra

con lo mejor del rocío de los cielos

y del agua que está en lo profundo de la tierra,

14 con las mejores cosechas del año

y los mejores frutos de los meses,

15 con lo principal de los montes antiguos,

con lo mejor de las alturas eternas,

16 con lo mejor de los frutos que llenan la tierra

y con la buena voluntad del que habita en la zarza.

Venga todo esto sobre José,

que fue escogido entre sus hermanos.

17 Es hermoso como el primer hijo de un toro,

poderoso como un búfalo,

y corneará a todos los pueblos

hasta los extremos de la tierra.

Tales son las multitudes de Efraín;

tales son los millares de Manasés.»

18 Acerca de Zabulón e Isacar dijo:

«Alégrate, Zabulón, por tus salidas,

y tú, Isacar, por tus tiendas de campaña.

19 Llamarán a las naciones al monte,

y allí ofrecerán los sacrificios requeridos;

disfrutarán de la riqueza de los mares

y de los tesoros ocultos de las playas.»,

20 Acerca de Gad dijo:

«¡Bendito el que le da grandes territorios!

Gad se tiende al acecho, como leona,

y desgarra brazos y cabeza.

21 Gad se quedó con la mejor parte,

con una tierra digna de capitanes.

Entró al frente del pueblo,

cumplió con lo que el Señor exigía

y actuó con justicia en Israel.»

22 Acerca de Dan dijo:

«Dan es un cachorro de león

que salta desde Basán.»

23 Acerca de Neftalí dijo:

«Neftalí es bien visto por el Señor,

cuenta con múltiples bendiciones suyas,

¡es dueño del lago hasta su extremo sur!»

24 Acerca de Aser dijo:

«Sea bendito Aser entre los hijos de Jacob,

y bien querido por sus hermanos.

Que empape sus pies en aceite;

25 que tengan sus puertas cerrojos de hierro y bronce,

y que dure su fuerza tanto como su vida.

26 »Nada es comparable al Dios de Jesurún,

que cabalga con majestad sobre las nubesdel cielo

para venir en tu ayuda.

27 El Dios eterno es tu refugio,

su eterno poder es tu apoyo;

hizo huir de tu presencia al enemigo

y a ti te ordenó destruirlo.

28 Israel vivirá confiado,

sus descendientes vivirán en paz.

En sus tierras habrá trigales y viñedos,

y nunca les faltará lluvia del cielo.

29 Dichoso tú, Israel,

¿quién se te puede comparar?

El Señor mismo te ha salvado;

él te protege y te ayuda,

¡él es tu espada victoriosa!

Tus enemigos se rendirán ante ti,

y tú aplastarás su orgullo.»

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Deuteronomio 34

Muerte y sepultura de Moisés

1 Moisés subió del desierto de Moab al monte Nebo, a la cumbre del monte Pisgá, que está frente a Jericó. Desde allí el Señor le hizo contemplar toda la región de Galaadhasta el territorio de Dan,

2 las regiones de Neftalí, Efraín y Manasés, todo el territorio de Judá hasta el mar Mediterráneo,

3 el Négueb,el valle del Jordán y la llanura de Jericó, ciudad de las palmeras, hasta Sóar.

4 Y el Señor le dijo:

«Este es el país que yo juré a Abraham, Isaac y Jacobque daría a sus descendientes. He querido que lo veas con tus propios ojos, aunque no vas a entrar en él.»

5 Y así Moisés, el siervo de Dios,murió en la tierra de Moab, tal como el Señor lo había dicho,

6 y fue enterradoen un valle de la región de Moab, frente a Bet-peor,en un lugar que hasta la fecha nadie conoce.

7 Murió a los ciento veinte años de edad,habiendo conservado hasta su muerte buena vista y buena salud.

8 Los israelitas lloraron a Moisés durante treinta días en el desierto de Moab, cumpliendo así los días de llanto y luto por su muerte.

9 Y Josué, hijo de Nun, recibió de Moisés sabiduría, pues Moisés puso sus manos sobre él; así que los israelitas le obedecieron e hicieron como el Señor había ordenado a Moisés.

10 Sin embargo, nunca más hubo en Israel otro profeta como Moisés, con quien el Señor hablara cara a cara,

11 o que hiciera todos los prodigios y maravillas que el Señor le mandó hacer en Egipto contra el faraón, sus funcionarios y todo su país,

12 o que le igualara en poder y en los hechos grandes e importantes que hizo a la vista de todo Israel.

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Josué 1

Dios llama a Josué

1 Después que murió Moisés,el siervo del Señor,habló el Señor con Josué, hijo de Nun y ayudante de Moisés,y le dijo:

2 «Como mi siervo Moisés ha muerto, ahora eres tú quien debe cruzar el río Jordán con todo el pueblo de Israel, para ir a la tierra que voy a darles a ustedes.

3 Tal como se lo prometí a Moisés, yo les daré toda la tierra en donde ustedes pongan el pie.

4 Les daré el territorio que va desde el desierto y la sierra del Líbano hasta el gran río Éufrates, con todo el territorio de los hititas, y hasta el mar Mediterráneo.

5 Nadie te podrá derrotar en toda tu vida, y yo estaré contigo así como estuve con Moisés, sin dejarte ni abandonarte jamás.

6 Ten valor y firmeza,que tú vas a repartir la tierra a este pueblo, pues es la herencia que yo prometí a sus antepasados.

7 Lo único que te pido es que tengas mucho valor y firmeza, y que cumplas toda la ley que mi siervo Moisés te dio. Cúmplela al pie de la letra para que te vaya bien en todo lo que hagas.

8 Repite siempre lo que dice el libro de la ley de Dios, y meditaen él de día y de noche, para que hagas siempre lo que este ordena. Así todo lo que hagas te saldrá bien.

9 Yo soy quien te manda que tengas valor y firmeza. No tengas miedo ni te desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigodondequiera que vayas.»

Josué se prepara para la conquista

10 Entonces Josué les dio órdenes a los jefes del pueblo:

11 «Vayan por todo el campamento y ordenen a todos que preparen provisiones, porque dentro de tres días vamos a cruzar el río Jordán para tomar posesión de la tierra que el Señor nuestro Dios nos va a dar.»

12 Josué habló también a las tribus de Rubén y de Gad y a la media tribu de Manasés, y les dijo:

13 —Acuérdense de lo que les mandó Moisés, el siervo del Señor, cuando les dijo que el Señor, el Dios de ustedes, les daría esta tierra para que pudieran descansar.

14 Dejen aquí sus mujeres, niños y animales, en esta tierra que Moisés les dio de este lado del Jordán. Pero todos los hombres aptos para la guerra tomen sus armas y vayan delante de sus hermanos, para ayudarlos,

15 hasta que el Señor les dé a ellos un lugar de descanso, como se lo dio a ustedes, y hasta que ellos también sean dueños de la tierra que el Señor les va a dar. Después, ustedes podrán regresar a sus tierras de este lado oriental del río, para tomar posesión definitiva de esta tierra que les dio Moisés, el siervo de Dios.

16 Y ellos contestaron:

—Haremos todo lo que nos has ordenado, e iremos a donde nos mandes.

17 Siempre te obedeceremos, como antes obedecimos a Moisés. Lo único que pedimos es que el Señor tu Dios te acompañe como acompañó a Moisés.

18 Todo el que se te oponga o no obedezca cuanto tú mandes, morirá. Solo pedimos que tengas valor y firmeza.

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Josué

Josué 2

Josué manda espías a Jericó

1 Desde Sitim,Josué mandó en secreto a dos espías,y les dijo: «Vayan a explorar la región y la ciudad de Jericó.»

Ellos fueron, y llegaron a la casa de una prostituta de Jericó que se llamaba Rahab,en donde se quedaron a pasar la noche.

2 Pero alguien dio aviso al rey de Jericó, diciéndole:

—Unos israelitas han venido esta noche a explorar la región.

3 Entonces el rey mandó a decir a Rahab:

—Saca a los hombres que vinieron a verte y que están en tu casa, porque son espías.

4 Pero ella los escondió y dijo:

—Es verdad que unos hombres me visitaron, pero yo no supe de dónde eran.

5 Se fueron al caer la noche, porque a esa hora se cierra la puerta de la ciudad, y no sé a dónde se fueron. Pero si ustedes salen en seguida a perseguirlos, los podrán alcanzar.

6 En realidad, ella los había hecho subir a la azotea, y estaban allí escondidos, entre unos manojos de lino puestos a secar.

7 Los hombres del rey los persiguieron en dirección del río Jordán, hasta los vados. Tan pronto como los soldados salieron, fue cerrada la puerta de la ciudad.

8 Entonces, antes que los espías se durmieran, Rahab subió a la azotea y les dijo:

9 —Yo sé que el Señor les ha dado esta tierra a ustedes, porque él ha hecho que nosotros les tengamos mucho miedo. Todos los que viven aquí están muertos de miedo por causa de ustedes.

10 Sabemos que cuando ustedes salieron de Egipto, Dios secó el agua del Mar Rojo para que ustedes lo pasaran.También sabemos que ustedes aniquilaron por completo a Sihón y a Og, los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del río Jordán.

11 Es tanto el miedo que nos ha dado al saberlo, que nadie se atreve a enfrentarse con ustedes. Porque el Señor, el Dios de ustedes, es Dios lo mismo arriba en el cielo que abajo en la tierra.

12 Por eso yo les pido que me juren aquí mismo, por el Señor, que van a tratar bien a mi familia, de la misma manera que yo los he tratado bien a ustedes. Denme una prueba de su sinceridad,

13 y perdonen la vida a mi padre, a mi madre, a mis hermanos y hermanas, y a todo lo que es de ellos. ¡Sálvennos de la muerte!

14 Ellos le contestaron:

—Con nuestra propia vida respondemos de la vida de ustedes, con tal de que tú no digas nada de este asunto. Cuando el Señor nos haya dado esta tierra, nosotros te trataremos bien y con lealtad.

15 Como Rahab vivía en una casa construida sobre la muralla misma de la ciudad, con una soga los hizo bajar por la ventana.

16 Y les dijo:

—Váyanse a la montaña, para que no los encuentren los que andan buscándolos. Escóndanse allí durante tres días, hasta que ellos vuelvan a la ciudad. Después podrán ustedes seguir su camino.

17 Y ellos le contestaron:

—Nosotros cumpliremos el juramento que nos has pedido hacerte.

18 Pero cuando entremos en el país, tú deberás colgar esta soga roja de la ventana por la que nos has hecho bajar. Reúne entonces en tu casa a tu padre, tu madre, tus hermanos y toda la familia de tu padre.

19 Si alguno de ellos sale de tu casa, será responsable de su propia muerte;la culpa no será nuestra. Pero si alguien toca a quien esté en tu casa contigo, nosotros seremos los responsables.

20 Y si tú dices algo de este asunto, nosotros ya no estaremos obligados a cumplir el juramento que te hemos hecho.

21 —Estamos de acuerdo —contestó ella.

Entonces los despidió, y ellos se fueron. Después ella ató la soga roja a su ventana.

22 Los dos espías se fueron a las montañas y se escondieron allí durante tres días, mientras los soldados los buscaban por todas partes sin encontrarlos, hasta que por fin volvieron a Jericó.

23 Entonces los espías bajaron de las montañas, cruzaron el río y regresaron a donde estaba Josué, a quien contaron todo lo que les había pasado.

24 Le dijeron: «El Señor ha puesto toda la región en nuestras manos. Por causa nuestra, todos los que viven en el país están muertos de miedo.»