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Apocalipsis

Apocalipsis 3

El mensaje a Sardes

1 »Escribe también al ángel de la iglesia de Sardes:“Esto dice el que tiene los siete espíritus de Diosy las siete estrellas:Yo sé todo lo que haces, y sé que estás muerto aunque tienes fama de estar vivo.

2 Despiértate y refuerza las cosas que todavía quedan, pero que ya están a punto de morir, pues he visto que lo que haces no es perfecto delante de mi Dios.

3 Recuerda, pues, la enseñanza que has recibido; síguela y vuélvete a Dios. Si no te mantienes despierto, iré a ti como el ladrón, cuando menos lo esperes.

4 Sin embargo, ahí en Sardes tienes unas cuantas personas que no han manchado sus ropas; ellas andarán conmigo vestidas de blanco,porque se lo merecen.

5 Los que salgan vencedores serán así vestidos de blanco, y no borraré sus nombres del libro de la vida,sino que los reconoceré delante de mi Padre y delante de sus ángeles.

6 ¡El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias!”

El mensaje a Filadelfia

7 »Escribe también al ángel de la iglesia de Filadelfia: “Esto dice el que es santo y verdadero, el que tiene la llave del rey David, el que cuando abre nadie puede cerrar y cuando cierra nadie puede abrir:

8 Yo sé todo lo que haces; mira, delante de ti he puesto una puerta abierta que nadie puede cerrar, y aunque tienes poca fuerza, has hecho caso de mi palabra y no me has negado.

9 Yo haré que los de la congregación de Satanás, los mentirosos que dicen ser judíos y no lo son,vayan a arrodillarse a tus pies, para que sepan que yo te he amado.

10 Has cumplido mi mandamiento de ser constante, y por eso yo te protegeré de la hora de prueba que va a venir sobre el mundo entero para poner a prueba a todos los que viven en la tierra.

11 Vengo pronto. Conserva lo que tienes, para que nadie te arrebate tu premio.

12 A los que salgan vencedores les daré que sean columnas en el templo de mi Dios, y nunca más saldrán de allí; y en ellos escribiré el nombre de mi Diosy el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén que viene del cielo, de mi Dios;y también escribiré en ellos mi nombre nuevo.

13 ¡El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias!”

El mensaje a Laodicea

14 »Escribe también al ángel de la iglesia de Laodicea:“Esto dice el Amén, el testigo fiely verdadero, el origen de todo lo que Dios creó:

15 Yo sé todo lo que haces. Sé que no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!

16 Pero como eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

17 Pues tú dices que eres rico, que te ha ido muy bien y que no te hace falta nada; y no te das cuenta de que eres un desdichado, miserable, pobre, ciego y desnudo.

18 Por eso te aconsejo que de mí compres oro refinado en el fuego, para que seas realmente rico; y que de mí compres ropa blanca para vestirte y cubrir tu vergonzosa desnudez, y una medicina para que te la pongas en los ojos y veas.

19 Yo reprendo y corrijo a todos los que amo.Por lo tanto, sé fervoroso y vuélvete a Dios.

20 Mira, yo estoy llamando a la puerta; si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos.

21 A los que salgan vencedores les daré un lugar conmigo en mi trono,así como yo he vencidoy me he sentado con mi Padre en su trono.

22 ¡El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias!”»

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Apocalipsis 4

Visión preparatoria

1 Después de esto, miré y vi una puerta abierta en el cielo; y la voz que yo había escuchado primero, y que parecía un toque de trompeta, me dijo: «Sube acá y te mostraré las cosas que tienen que suceder después de estas.»

2 En ese momento quedé bajo el poder del Espíritu,y vi un trono puesto en el cielo, y alguien estaba sentado en el trono.

3 El que estaba sentado en el trono tenía el aspecto de un diamanteo de un rubí, y alrededor del trono había un arco iris que brillaba como una esmeralda;

4 también alrededor del trono vi otros veinticuatro tronos, en los cuales estaban sentados veinticuatro ancianos:iban vestidos de blanco y llevaban una corona de oro en la cabeza.

5 Del trono salían relámpagos, vocesy truenos;y delante del trono ardían siete antorchas de fuego,que son los siete espíritus de Dios.

6 Delante del trono había también algo que parecía un mar, transparente como el cristal.

En el centro, donde estaba el trono, y a su alrededor, había cuatro seres vivientes llenos de ojos por delante y por detrás.

7 El primero de aquellos seres parecía un león, el segundo parecía un toro, el tercero tenía aspecto humano, y el cuarto parecía un águila volando.

8 Cada uno de los cuatro seres vivientes tenía seis alas, y estaba cubierto de ojos por fuera y por dentro.Y ni de día ni de noche dejaban de decir:

«¡Santo, santo, santo es el Señor,

Dios todopoderoso,

el que era y es y ha de venir!»

9-10 Cada vez que esos seres vivientes dan gloria y honor y gracias al que está sentado en el trono, al que vive por todos los siglos, los veinticuatro ancianos se arrodillan ante él y lo adoran y, arrojando sus coronas delante del trono, dicen:

11 «Tú eres digno, Señor y Dios nuestro,

de recibir la gloria, el honor y el poder,

porque tú has creado todas las cosas;

por tu voluntad existen y han sido creadas.»

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Apocalipsis 5

El rollo escrito y el Cordero

1 En la mano derecha del que estaba sentado en el trono vi un rollo escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos.

2 Y vi un ángel poderoso que preguntaba a gran voz: «¿Quién es digno de abrir el rollo y romper sus sellos?»

3 Pero ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra había nadie que pudiera abrir el rollo, ni mirarlo.

4 Y yo lloraba mucho, porque no se había encontrado a nadie digno de abrir el rollo, ni de mirarlo.

5 Pero uno de los ancianos me dijo: «No llores más, pues el León de la tribu de Judá,el retoño de David,ha vencidoy puede abrir el rollo y romper sus siete sellos.»

6 Entonces, en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, vi un Cordero.Estaba de pie, pero se veía que había sido sacrificado. Tenía siete cuernos y siete ojos,que son los siete espíritusde Dios enviados por toda la tierra.

7 Aquel Cordero fue y tomó el rollo de la mano derecha del que estaba sentado en el trono;

8 y en cuanto tomó el rollo, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se pusieron de rodillas delante del Cordero. Todos ellos tenían arpas, y llevaban copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones del pueblo santo.

9 Y cantaban este canto nuevo:

«Tú eres digno de tomar el rollo y de romper sus sellos,

porque fuiste sacrificado;

y derramando tu sangre redimistepara Dios

gentes de toda raza, lengua, pueblo y nación.

10 De ellos hiciste un reino,

hiciste sacerdotes para nuestro Dios,

y reinarán sobre la tierra.»

11 Luego miré, y oí la voz de muchos ángeles que estaban alrededor del trono, de los seres vivientes y de los ancianos. Había millones y millones de ellos,

12 y decían con fuerte voz:

«¡El Cordero que fue sacrificado

es digno de recibir el poder y la riqueza,

la sabiduría y la fuerza,

el honor, la gloria y la alabanza!»

13 Y oí también que todas las cosas creadas por Dios en el cielo, en la tierra, debajo de la tierra y en el mar,decían:

«¡Al que está sentado en el trono y al Cordero,

sean dados la alabanza, el honor, la gloria y el poder

por todos los siglos!»

14 Los cuatro seres vivientes respondían: «¡Amén!»Y los veinticuatro ancianos se pusieron de rodillas y adoraron.

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Apocalipsis 6

Los cuatro primeros sellos,

1 Luego vi cuando el Cordero rompía el primero de los siete sellos, y oí que uno de aquellos cuatro seres vivientes decía con voz que parecía un trueno: «¡Ven!»

2 Miré, y vi un caballo blanco,y el que lo montaba llevaba un arco en la mano. Se le dio una corona, y salió triunfante y para triunfar.

3 Cuando el Cordero rompió el segundo sello, oí que el segundo de los seres vivientes decía: «¡Ven!»

4 Y salió otro caballo. Era de color rojo, y el que lo montaba recibió poder para quitar la paz del mundo y para hacer que los hombres se mataran unos a otros; y se le dio una gran espada.

5 Cuando el Cordero rompió el tercer sello, oí que el tercero de los seres vivientes decía: «¡Ven!» Miré, y vi un caballo negro, y el que lo montaba tenía una balanza en la mano.

6 Y en medio de los cuatro seres vivientes oí una voz que decía: «Solamente un kilo de trigo por el salario de un día, y tres kilos de cebada por el salario de un día; pero no eches a perder el aceite ni el vino.»

7 Cuando el Cordero rompió el cuarto sello, oí que el cuarto de los seres vivientes decía: «¡Ven!»

8 Miré, y vi un caballo amarillento, y el que lo montaba se llamaba Muerte. Tras él venía el que representaba al reino de la muerte, y se les dio poder sobre la cuarta parte del mundo, para matar con guerras, con hambres, con enfermedades y con las fieras de la tierra.

El quinto y el sexto sellos

9 Cuando el Cordero rompió el quinto sello, vi debajo del altar a los que habían sido degollados por haber proclamado el mensaje de Dios y haber sido fieles a su testimonio.

10 Decían con fuerte voz: «Soberano santo y fiel, ¿cuándo juzgarás a los habitantes de la tierra y vengarás nuestra muerte?»,

11 Entonces se les dieron ropas blancas,y se les dijo que descansaran aún por un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus hermanos que, en el servicio a Dios, tenían que ser muertos como ellos.

12 Cuando el Cordero rompió el sexto sello, miré, y hubo un gran terremoto.El sol se volvió negro,como ropa de luto; toda la luna se volvió roja, como la sangre,

13 y las estrellas cayeron del cielo a la tierra, como caen los higos verdes de la higuera cuando esta es sacudida por un fuerte viento.

14 El cielo desapareció como un papel que se enrolla,y todas las montañas y las islas fueron removidas de su lugar.

15 Y los reyes del mundo se escondieron en las cuevas y entre las rocas de las montañas,junto con los grandes, los jefes militares, los ricos, los poderosos y todos los esclavos y los hombres libres;

16 y decían a las montañas y a las rocas: «¡Caigan sobre nosotros y escóndannosde la presencia del que está sentado en el trono, y de la ira del Cordero!

17 Porque ha llegado ya el gran día del castigo, ¿y quién podrá resistir?»

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Apocalipsis 7

Escenas intermedias

1 Después de esto, vi cuatro ángeles que estaban en pie sobre los cuatro puntos cardinales, deteniendo los cuatro vientos para que no soplaran sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol.

2 También vi otro ángel que venía del oriente, y que tenía el sello del Dios viviente. Este ángel gritó con fuerte voz a los otros cuatro que habían recibido poder para hacer daño a la tierra y al mar:

3 «¡No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, mientras no hayamos puesto un sello en la frente a los siervos de nuestro Dios!»

4 Y oí el número de los que así fueron señalados: ciento cuarenta y cuatro mil de entre todas las tribus israelitas.

5 Fueron señalados doce mil de la tribu de Judá, doce mil de la tribu de Rubén, doce mil de la tribu de Gad,

6 doce mil de la tribu de Aser, doce mil de la tribu de Neftalí, doce mil de la tribu de Manasés,

7 doce mil de la tribu de Simeón, doce mil de la tribu de Leví, doce mil de la tribu de Isacar,

8 doce mil de la tribu de Zabulón, doce mil de la tribu de José y doce mil de la tribu de Benjamín.

9 Después de esto, miré y vi una gran multitud de todas las naciones, razas, lenguas y pueblos.Estaban en pie delante del trono y delante del Cordero, y eran tantos que nadie podía contarlos. Iban vestidos de blancoy llevaban palmasen las manos.

10 Todos gritaban con fuerte voz:

«¡La salvación se debe a nuestro Dios

que está sentado en el trono,

y al Cordero!»

11 Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se inclinaron delante del trono hasta tocar el suelo con la frente, y adoraron a Dios

12 diciendo:

«¡Amén!

La alabanza, la gloria,

la sabiduría, la gratitud,

el honor, el poder y la fuerza

sean dados a nuestro Dios por todos los siglos.

¡Amén!»

13 Entonces uno de los ancianos me preguntó: «¿Quiénes son estos que están vestidos de blanco, y de dónde han venido?»

14 «Tú lo sabes, señor», le contesté. Y él me dijo: «Estos son los que han pasado por la gran tribulación,los que han lavado sus ropas y las han blanqueado en la sangre del Cordero.

15 »Por eso están delante del trono de Dios,

y día y noche le sirven en su templo.

El que está sentado en el trono

los protegerá con su presencia.

16 Ya no sufrirán hambre ni sed,

ni los quemará el sol,

ni el calor los molestará;

17 porque el Cordero, que está en medio del trono,

será su pastor

y los guiará a manantiales de aguas de vida,

y Dios secará toda lágrima de sus ojos.»

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Apocalipsis 8

El séptimo sello

1 Cuando el Cordero rompió el séptimo sellodel rollo, hubo silencio en el cielo durante una media hora.

Visión preparatoria

2 Luego vi a los siete ángeles que estaban de pie delante de Dios, a los cuales se les dieron siete trompetas.

3 Después vino otro ángel, con un incensario de oro, y se puso de pie ante el altar; y se le dio mucho incienso, para ofrecerlo sobre el altar de oroque estaba delante del trono, junto con las oraciones del pueblo santo.

4 El humo del incienso subió de la mano del ángel a la presencia de Dios, junto con las oraciones del pueblo santo.

5 Entonces el ángel tomó el incensario, lo llenó con brasas de fuego del altar, y lo lanzó sobre la tierra;y hubo truenos, voces,relámpagos y un terremoto.

6 Los siete ángeles que tenían las siete trompetas se prepararon para tocarlas.

Las cuatro primeras trompetas

7 El primer ángel tocó su trompeta, y fueron lanzados sobre la tierra granizo y fuegomezclados con sangre. Se quemó la tercera parte de la tierra, junto con la tercera parte de los árboles y toda la hierba verde.

8 El segundo ángel tocó su trompeta, y fue lanzado al mar algo que parecía un gran monte ardiendo en llamas; y la tercera parte del mar se volvió sangre.

9 La tercera parte de todo lo que vivía en el mar, murió, y la tercera parte de los barcos fueron destruidos.

10 El tercer ángel tocó su trompeta, y una gran estrella, ardiendo como una antorcha, cayó del cielosobre la tercera parte de los ríos y sobre los manantiales.

11 La estrella se llamaba Amargura; y la tercera parte de las aguas se volvió amarga, y a causa de aquellas aguas amargas murió mucha gente.

12 El cuarto ángel tocó su trompeta, y fue dañada la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas. De modo que una tercera parte de ellos quedó oscura,y no dieron su luz durante la tercera parte del día ni de la noche.

13 Luego miré, y oí un águilaque volaba en medio del cielo y decía con fuerte voz: «¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra, cuando suenen las trompetas que van a tocar los otros tres ángeles!»

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Apocalipsis 9

La quinta trompeta

1 El quinto ángel tocó su trompeta, y vi una estrella que había caído del cielo a la tierra;y se le dio la llave del pozo del abismo.

2 Abrió el pozo del abismo, y de él subió humo como de un gran horno; y el humo del pozo hizo oscurecer el sol y el aire.

3 Del humo salieron langostas que se extendieron por la tierra;y se les dio poder como el que tienen los alacranes.

4 Se les mandó que no hicieran daño a la hierba de la tierra ni a ninguna cosa verde ni a ningún árbol, sino solamente a quienes no llevaran el sello de Dios en la frente.

5 Pero no se les permitió matar a la gente, sino tan solo causarle dolor durante cinco meses; y el dolor que causaban era como el de una picadura de alacrán.

6 En aquellos días la gente buscará la muerte, y no la encontrará; desearán morirse, y la muerte se alejará de ellos.

7 Las langostas parecían caballos preparados para la guerra;en la cabeza llevaban algo semejante a una corona de oro, y su cara tenía apariencia humana.

8 Tenían cabello como de mujer, y sus dientes parecían de león.

9 Sus cuerpos estaban protegidos con una especie de armadura de hierro, y el ruido de sus alas era como el de muchos carros tirados por caballos cuando entran en combate.

10 Sus colas, armadas de aguijones, parecían de alacrán, y en ellas tenían poder para hacer daño a la gente durante cinco meses.

11 El jefe de las langostas, que es el ángel del abismo, se llama en hebreo Abadón y en griego Apolión.

12 Pasó el primer desastre; pero todavía faltan dos.

La sexta trompeta

13 El sexto ángel tocó su trompeta, y oí una voz que salía de entre los cuatro cuernos del altar de oroque estaba delante de Dios.

14 Y la voz le dijo al sexto ángel, que tenía la trompeta: «Suelta los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates.»

15 Entonces fueron soltados los cuatro ángeles, para que mataran a la tercera parte de la gente, pues habían sido preparados precisamente para esa hora, día, mes y año.

16 Y alcancé a oír el número de los soldados de a caballo: eran doscientos millones.

17 Así es como vi los caballos en la visión,y quienes los montaban se cubrían el pecho con una armadura roja como el fuego, azul como el jacinto y amarilla como el azufre. Y los caballos tenían cabeza como de león, y de su boca salía fuego, humo y azufre.

18 La tercera parte de la gente fue muerta por estas tres calamidades que salían de la boca de los caballos: fuego, humo y azufre.

19 Porque el poder de los caballos estaba en su boca y en su cola; pues sus colas parecían serpientes, y dañaban con sus cabezas.

20 Pero el resto de la gente, los que no murieron por estas calamidades, tampoco ahora dejaron de hacer el mal que hacían, ni dejaron de adorar a los demonios y a los ídolos de oro, plata, bronce, piedra y madera, los cuales no pueden ver ni oír ni caminar.

21 Y tampoco dejaron de matar, ni de hacer brujerías, ni de cometer inmoralidades sexuales, ni de robar.

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Apocalipsis 10

Escenas intermedias

1 Vi otro ángel poderoso, que bajaba del cielo envuelto en una nube; tenía un arco iris sobre la cabeza, su cara brillaba como el sol y sus piernas parecían columnas de fuego.

2 Llevaba en la mano un rollito abierto, y puso el pie derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la tierra.

3 Y gritó con fuerte voz, como un león que ruge; y cuando gritó, siete truenos dejaron oír sus propias voces.

4 Después que los siete truenos hablaron, iba yo a escribir; pero oí una voz del cielo, que me decía: «Guarda en secreto lo que dijeron los siete truenos, y no lo escribas.»

5 Entonces el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó al cielo su mano derecha

6 y juró por el que vive para siempre, el que hizo el cielo, la tierra, el mar y todas las cosas que hay en ellos. Dijo: «Ya no habrá más tiempo,

7 sino que cuando llegue el momento en que el séptimo ángel comience a tocar su trompeta, quedará cumplido el designio secreto de Dios, como él anunció a sus propios siervos los profetas.»

8 La voz que yo había oído, y que salía del cielo, volvió a hablarme, y me dijo: «Anda y toma el rollito abierto que tiene en la mano el ángel que está de pie sobre el mar y sobre la tierra.»

9 Fui al ángel y le pedí que me diera el rollito, y me contestó: «Toma y cómetelo. En tu boca será dulce como la miel, pero en tu estómago se volverá amargo.»

10 Tomé el rollito de la mano del ángel, y me lo comí; y en mi boca era dulce como la miel, pero una vez que me lo comí, se me volvió amargo en el estómago.

11 Entonces me dijeron: «Tienes que comunicar nuevos mensajes proféticos acerca de muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.»

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Apocalipsis 11

1 Me dieron una vara de medir, parecida a una caña, y me dijeron: «Levántate y toma las medidas del templo de Diosy del altar, y cuenta los que adoran allí.

2 Pero no midas el atrio exterior del templo, porque ha sido entregado a los paganos, los cuales van a pisotear la ciudad santadurante cuarenta y dos meses.

3 Y yo enviaré dos testigos,vestidos con ropas ásperas,a comunicar mensajes proféticos durante mil doscientos sesenta días.»

4 Estos dos testigos son los dos olivos y los dos candelabros que están delante del Señor de la tierra.

5 Si alguien intenta hacerles daño, ellos echan fuego por la boca, que quema por completo a sus enemigos; así morirá cualquiera que quiera hacerles daño.

6 Estos testigos tienen poder para cerrar el cielo, para que no llueva durante el tiempo en que estén comunicando su mensaje profético,y también tienen poder para cambiar el agua en sangrey para hacer sufrir a la tierra con toda clase de calamidades, tantas veces como ellos quieran.

7 Pero cuando hayan terminado de dar su testimonio, el monstruoque sube del abismolos atacará, los vencerá y los matará.

8 Sus cadáveres quedarán tendidos en las calles de la gran ciudad donde fue crucificado su Señor, la cual en lenguaje figurado se llama Sodoma, y también Egipto.

9 Y por tres días y medio, gente de distintos pueblos, razas, lenguas y naciones verá sus cadáveres y no dejará que los entierren.

10 Los que viven en la tierra se alegrarán de su muerte. Estarán tan contentos que se harán regalos unos a otros, porque aquellos dos profetas eran un tormento para ellos.

11 Pero al cabo de los tres días y medio, Dios los revivió y se levantaron otra vez,y todos los que los vieron se llenaron de miedo.

12 Entonces los dos testigos oyeron una fuerte voz del cielo, que les decía: «¡Suban acá!» Y subieron al cielo en una nube,y sus enemigos los vieron.

13 En aquel mismo momento hubo un gran terremoto,y a causa del terremoto se derrumbó la décima parte de la ciudad, y siete mil personas murieron. Los que aún quedaron con vida, llenos de miedo alabaron a Dios, que está en el cielo.

14 Pasó el segundo desastre, pero pronto viene el tercero.

La séptima trompeta

15 El séptimo ángel tocó su trompeta, y se oyeron fuertes voces en el cielo, que decían:

«El reino del mundo

es ya de nuestro Señor y de su Mesías,

y reinarán por todos los siglos.»

16 Los veinticuatro ancianos que estaban sentados en sus tronos delante de Dios, se inclinaron hasta el suelo y adoraron a Dios,

17 diciendo:

«Te damos gracias, Señor, Dios todopoderoso,

tú que eres y que eras,

porque has tomado tu gran poder

y has comenzado a reinar.

18 Las naciones se han enfurecido;

pero ha llegado el día de tu ira,

el momento en que has de juzgar a los muertos;

y darás la recompensa a tus siervos los profetas,

a tu pueblo santo

y a los que honran tu nombre,

sean grandes o pequeños;

y destruirás a los que destruyen la tierra.»

Visión preparatoria

19 Entonces se abrió el templo de Dios que está en el cielo, y en el templo se veía el arca de su alianza.Y hubo relámpagos, voces,truenos, un terremoto y una gran granizada.

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Apocalipsis 12

La mujer

1 Apareció en el cielo una gran señal: una mujer envuelta en el sol como en un vestido, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en la cabeza.

2 La mujer estaba encinta, y gritaba por los dolores del parto, por el sufrimiento de dar a luz.

El dragón

3 Luego apareció en el cielo otra señal: un gran dragón rojo que tenía siete cabezas, diez cuernos y una corona en cada cabeza.

4 Con la cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo, y las lanzó sobre la tierra.El dragón se detuvo delante de la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo tan pronto como naciera.

5 Y la mujer dio a luz un hijo varón, el cual ha de gobernar a todas las naciones con cetro de hierro.Pero su hijo le fue quitado y llevado ante Dios y ante su trono;

6 y la mujer huyó al desierto, donde Dios le había preparado un lugar para que allí le dieran de comer durante mil doscientos sesenta días.

7 Después hubo una batalla en el cielo: Miguely sus ángeles lucharon contra el dragón. El dragón y sus ángeles pelearon,

8 pero no pudieron vencer, y ya no hubo lugar para ellos en el cielo.

9 Así que fue expulsado el gran dragón, aquella serpiente antiguaque se llama Diablo y Satanás, y que engaña a todo el mundo. Él y sus ángeles fueron lanzados a la tierra.

10 Entonces oí una fuerte voz en el cielo, que decía:

«Ya llegó la salvación,

el poder y el reino de nuestro Dios,

y la autoridad de su Mesías;

porque ha sido expulsado

el acusadorde nuestros hermanos,

el que día y noche los acusaba

delante de nuestro Dios.

11 Nuestros hermanos lo han vencido

con la sangre derramada del Cordero

y con el mensaje que ellos proclamaron;

no tuvieron miedo de perder la vida,

sino que estuvieron dispuestos a morir.

12 ¡Alégrense, pues, cielos,

y ustedes que viven en ellos!

¡Pero ay de los que viven en la tierra y en el mar,

porque el diablo, sabiendo que le queda poco tiempo,

ha bajado contra ustedes lleno de furor!»

13 Cuando el dragón se vio lanzado a la tierra, persiguió a la mujer que había tenido el hijo.

14 Pero a la mujer se le dieron dos grandes alas de águila, para que pudiera volar a su lugar en el desierto,lejos del dragón, donde tenían que darle de comer durante tres años y medio.

15 El dragón arrojó agua por la boca, para formar un río que arrastrara a la mujer;

16 pero la tierra ayudó a la mujer, pues abrió la boca y se tragó el río que el dragón había arrojado por su boca.

17 Con eso, el dragón se puso furioso contra la mujer, y fue a pelear contra el resto de los descendientes de ella,contra los que obedecen los mandamientos de Dios y siguen fieles al testimonio de Jesús.

18 Y el dragón se plantóa la orilla del mar.