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Números 21

Conquista de Hormá

1 Cuando el rey cananeo de la ciudad de Arad, que vivía en el Négueb, oyó decir que los israelitas venían por el camino de Atarim, salió a pelear contra ellos e hizo algunos prisioneros.

2 Entonces los israelitas prometieron al Señor que, si él les ayudaba a conquistar aquel país, ellos destruirían por completotodas sus ciudades.

3 El Señor concedió a los israelitas lo que ellos le habían pedido, y les ayudó a derrotar a los cananeos, y los israelitas destruyeron por completo a los cananeos, lo mismo que a sus ciudades, por lo que a aquel lugar le pusieron por nombre Hormá.

La serpiente de bronce

4 Los israelitas salieron del monte Hor en dirección al Mar Rojo,dando un rodeo para no pasar por el territorio de Edom. En el camino, la gente perdió la paciencia

5 y empezó a hablar contra Dios y contra Moisés. Decían:

—¿Para qué nos sacaron ustedes de Egipto? ¿Para hacernos morir en el desierto?No tenemos ni agua ni comida. ¡Ya estamos cansados de esta comida miserable!

6 El Señor les envió serpientes venenosas,que los mordieron, y muchos israelitas murieron.

7 Entonces fueron a donde estaba Moisés y le dijeron:

—¡Hemos pecado al hablar contra el Señor y contra ti! ¡Pídele al Señor que aleje de nosotros las serpientes!

Moisés pidió al Señor que perdonara a los israelitas,

8 y el Señor le dijo:

—Hazte una serpiente como esas, y ponla en el asta de una bandera. Cuando alguien sea mordido por una serpiente, que mire hacia la serpiente del asta, y se salvará.

9 Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso en el asta de una bandera,y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba a la serpiente de bronce y se salvaba.

Diversas etapas

10 Los israelitas siguieron su camino y acamparon en Obot.

11 De Obot siguieron adelante y acamparon en Iié-abarim, en el desierto, al oriente del territorio de Moab.

12 De allí siguieron y acamparon en el arroyo Zéred.

13 Luego siguieron adelante y acamparon al otro lado del río Arnón. Este río se encuentra en el desierto que se extiende desde el territorio de los amorreos, y sirve de frontera entre el territorio de Moab y el de los amorreos.

14 A eso se refiere lo que dice el Libro de las Guerras del Señor:

«Pasamos por Vaheb, en la región de Sufá,

por los arroyos y por el Arnón,

15 y por la orilla de los arroyos

que se extienden hasta la región de Ar

y llegan hasta la frontera de Moab.»

16 Del río Arnón siguieron hasta Beer.Allí está el pozo donde el Señor dijo a Moisés: «Reúne al pueblo y yo les daré agua.»

17 Fue en esta ocasión cuando los israelitas cantaron:

«¡Brota, agua del pozo!

¡Cántenle al pozo!

18 ¡Los jefes lo cavaron con sus varas de mando,

los nobles del pueblo lo abrieron con sus bastones!»

Del desierto continuaron los israelitas hasta Mataná;

19 de Mataná a Nahaliel, de Nahaliel a Bamot,

20 y de Bamot al valle que está en el territorio de Moab, hacia las alturas de Pisgá,desde donde se ve el desierto.

Israel derrota al rey Sihón

21 Los israelitas mandaron unos mensajeros a Sihón, rey de los amorreos,a que le dijeran:

22 «Quisiéramos pasar por tu territorio. No nos meteremos en los campos sembrados ni en los viñedos, ni beberemos agua de tus pozos. Atravesaremos tu territorio yendo por el camino real.»

23 Pero Sihón no dejó que los israelitas pasaran por su territorio, sino que juntó a toda su gente y salió al encuentro de ellos en el desierto, y al llegar a Jahas los atacó.

24 Pero los israelitas se defendieron y lo derrotaron, y ocuparon su territoriodesde el río Arnón hasta el río Jaboc, es decir, hasta la frontera con el territorio de los amonitas, la cual estaba fortificada.

25 Así pues, Israel ocupó todas esas ciudades de los amorreos, es decir, Hesbón y sus pueblos dependientes, y se quedó a vivir en ellas.

26 Hesbón era la ciudad donde vivía Sihón, el rey de los amorreos. Sihón había estado en guerra con el anterior rey de Moab y le había quitado todo aquel territorio hasta el río Arnón.

27 Por eso dicen los poetas:

«¡Vengan a Hesbón,

la capital del rey Sihón!

¡Reconstrúyanla, fortifíquenla!

28 Desde Hesbón, la ciudad de Sihón,

brotaron las llamas de un incendio,

que destruyeron a Ar de Moab

y las alturas que dominan el Arnón.

29 ¡Lástima de ti, Moab!

¡Estás perdido, pueblo del dios Quemós!

Él ha dejado que tus hombres salgan huyendo,

que tus mujeres caigan en poder del rey Sihón.

30 Fue destruido el poder de Hesbón;

de Dibón a Nófah todo quedó en ruinas,

y el fuego llegó hasta Medebá.»

Israel derrota a Og, rey de Basán

31 Así pues, Israel ocupó el territorio amorreo.

32 Además, Moisés envió algunos hombres a explorar la ciudad de Jazer, y los israelitas conquistaron las ciudades vecinas y expulsaron a los amorreos que vivían allí.

33 Después volvieron en dirección de Basán, pero Og, el rey de Basán,salió con todo su ejército a pelear contra ellos en Edrei.

34 Entonces el Señor dijo a Moisés: «No le tengas miedo, que yo voy a ponerlo en tus manos, junto con todo su ejército y su país, y tú harás con él lo mismo que hiciste con Sihón, el rey amorreo que vivía en Hesbón.»

35 Y así, los israelitas mataron a Og y a sus hijos, y a todo su ejército. No dejaron a nadie con vida, y se apoderaron de su territorio.

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Números 22

Balac manda llamar a Balaam

1 Los israelitas siguieron su camino y acamparon en las llanuras de Moab, al oriente del río Jordán, frente a Jericó.

2 Balac, hijo de Sipor, se fijó en lo que los israelitas habían hecho con los amorreos.

3 También la gente de Moab se llenó de miedo al ver que los israelitas eran tan numerosos.

4 Entonces dijo la gente de Moab a los ancianos de Madián: «Toda esta gente va a acabar con nuestra tierra, como un buey acaba con el pasto del campo.»

Por aquel tiempo Balac era rey de Moab,

5 y mandó llamar a Balaam, hijo de Beor,quien se encontraba en Petor, junto al río Éufrates, en el país de Amav.Balac ordenó a sus mensajeros que dijeran a Balaam: «De Egipto ha venido un pueblo que se ha extendido por todo el país, y ahora se ha establecido delante de mí.

6 Ven en seguida y maldice a este pueblo por mí, pues es más fuerte que nosotros. Quizá así pueda yo derrotarlos y expulsarlos del país. Yo sé que tus bendiciones y tus maldiciones siempre se cumplen.»

7 Los ancianos de Moab y de Madián se fueron con dinero en la mano para pagar las maldiciones, y al llegar a donde estaba Balaam le dieron el mensaje de parte de Balac.

8 Y Balaam les dijo:

—Quédense aquí esta noche, y yo les responderé según lo que el Señor me ordene.

Y los ancianos de Moab se quedaron con él.

9 Pero Dios se le apareció a Balaam, y le preguntó:

—¿Quiénes son esos hombres que están contigo?

10 Balaam le respondió:

—Balac, hijo de Sipor, que es rey de Moab, los envió a que me dijeran

11 que un pueblo ha salido de Egipto, y que se ha extendido por todo el país. Balac quiere que yo vaya en seguida a maldecirlos, para ver si así puede derrotarlos y echarlos fuera de su territorio.

12 Entonces Dios le dijoa Balaam:

—No vayas con ellos ni maldigas a ese pueblo, porque a ese pueblo lo he bendecido yo.

13 Al día siguiente Balaam se levantó y les dijo a los jefes que había enviado Balac:

—Regresen a su tierra. El Señor no me permite ir con ustedes.

14 Los jefes de Moab regresaron a donde estaba Balac, y le dijeron:

—Balaam no quiso venir con nosotros.

15 Pero Balac insistió y volvió a enviar otros jefes, esta vez en mayor número y de más importancia que los primeros.

16 Ellos fueron a ver a Balaam y le dijeron:

—Balac, hijo de Sipor, te manda a decir: “Por favor, no te niegues a venir.

17 Yo te daré los más grandes honores, y haré todo lo que me pidas; pero ven y hazme el favor de maldecir a este pueblo.”

18 Pero Balaam les respondió:

—Aunque Balac me diera todo el oro y la plata que caben en su palacio, yo no podría hacer nada, ni grande ni pequeño, que fuera contra las órdenes del Señor mi Dios.

19 Sin embargo, quédense ustedes aquí también esta noche, y veré qué me dice esta vez el Señor.

20 Por la noche, Dios se le apareció a Balaam y le dijo:

—Si esos hombres han venido por ti, levántate y vete con ellos, pero tendrás que hacer solamente lo que yo te diga.

Balaam se encuentra con el ángel del Señor

21 Balaam se levantó al día siguiente, ensilló su asna y se fue con los jefes moabitas.

22 Balaam iba montado en su asna,y lo acompañaban dos criados suyos.

Pero Dios se enojó con él porque se había ido, y el ángel del Señorse interpuso en su camino para cerrarle el paso.

23 Cuando el asna vio que el ángel del Señor estaba en medio del camino con una espada en la mano, se apartó del camino y se fue por el campo; pero Balaam la golpeó para hacerla volver al camino.

24 Luego el ángel del Señor se paró en un lugar estrecho, donde el camino pasaba entre viñedos y tenía paredes de piedra a los dos lados.

25 Cuando el asna vio al ángel del Señor, se recostó contra una de las paredes, oprimiéndole la pierna a Balaam. Entonces Balaam le volvió a pegar.

26 Pero el ángel del Señor se adelantó a ellos y se paró en un lugar muy estrecho, donde no podía uno desviarse a ningún lado.

27 Cuando el asna vio al ángel del Señor, se echó al suelo. Entonces Balaam se enojó y la azotó con una vara.

28 En ese momento el Señor hizo que el asna hablara, y que le dijera a Balaam:

—¿Qué te he hecho? Con esta van tres veces que me pegas.

29 —Te estás burlando de mí —le respondió Balaam—. Si tuviera a la mano un cuchillo, ahora mismo te mataría.

30 Pero el asna le dijo:

—Yo soy el asna que tú has montado toda tu vida, y bien sabes que nunca me he portado así contigo.

—Es verdad —respondió Balaam.

31 Entonces el Señor hizo que Balaam pudiera ver a su ángel, que estaba en medio del camino con una espada en la mano. Balaam se inclinó hasta tocar el suelo con la frente,

32 pero el ángel del Señor le dijo:

—¿Por qué le pegaste tres veces a tu asna? Yo soy quien ha venido a cerrarte el paso, porque tu viaje me disgusta.

33 El asna me vio, y me esquivó las tres veces. Si no me hubiera esquivado, ya te hubiera yo matado, aunque a ella la habría dejado con vida.

34 Y Balaam respondió al ángel del Señor:

—He pecado, pues no sabía que tú estabas allí, cerrándome el camino. Si te parece mal que yo vaya, regresaré.

35 Pero el ángel del Señor le contestó:

—Puedes ir con esos hombres, pero dirás solamente lo que yo te diga.

Balac recibe a Balaam

Balaam se fue con los jefes que Balac había enviado,

36 y cuando Balac supo que Balaam venía, salió a recibirlo a una ciudad de Moab situada junto al río Arnón, en la frontera del país,

37 y le dijo:

—Te mandé a llamar con insistencia; ¿por qué no querías venir? ¿Pensabas que no soy capaz de hacerte muchos honores?

38 Y Balaam le respondió:

—Pues aquí estoy, ya vine a verte. Pero no tengo poder para hablar por mi cuenta; yo solo podré decir lo que Dios me comunique.

39 Luego Balaam se fue con Balac a Quiriat-husot,

40 donde Balac mandó que mataran vacas y ovejas y que se las llevaran a Balaam y a los jefes que lo acompañaban.

41 A la mañana siguiente, Balac buscó a Balaam y lo hizo subir a Bamot-baal, desde donde pudo ver los alrededores del campamento de los israelitas.

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Números 23

1 Entonces Balaam le dijo:

—Constrúyeme aquí siete altares, y prepárame siete becerros y siete carneros.

2 Balac hizo lo que Balaam le dijo, y entre los dos sacrificaron un becerro y un carnero en cada altar.

3 Luego Balaam le dijo a Balac:

—Quédate junto al sacrificio, mientras voy a ver si el Señor viene a encontrarse conmigo. Luego te comunicaré lo que él me dé a conocer.

Balaam bendice a Israel

Y Balaam se fue a una colina desierta,

4 donde Dios se le apareció. Balaam le dijo:

—He preparado siete altares, y en cada uno he ofrecido un becerro y un carnero.

5 Entonces el Señor puso en labios de Balaam lo que tenía que decir, y le dijo:

—Regresa a donde está Balac y dile lo mismo que yo te he dicho.

6 Balaam regresó y encontró a Balac de pie, junto al sacrificio, en compañía de todos los jefes moabitas.

7 Entonces Balaam pronunció esta profecía:

«Desde las montañas del oriente, desde Aram,

me hizo venir Balac, rey de Moab.

“Ven —me dijo—, maldíceme a Israel,

deséale el mal al pueblo de Jacob.”

8 Pero, ¿cómo maldecir al que Dios no maldice?

¿Cómo desear el mal, si el Señor no lo hace?

9 Desde estas altas rocas puedo verlo,

desde estas colinas lo miro:

es un pueblo que vive apartado,

distinto de los otros pueblos.

10 Son como el polvo; ¿quién puede contarlos?

¿Quién puede saber su número?

¡Ojalá muera yo como esos hombres justos,

y sea mi fin como el de ellos!»

11 Entonces Balac le reclamó a Balaam:

—¿Qué estás haciendo? Yo te traje para que maldijeras a mis enemigos, y tú te has puesto a bendecirlos.

12 Y Balaam contestó:

—Habíamos quedado en que yo diría solamente lo que el Señor pusiera en mis labios.

13 Pero Balac insistió:

—Ven conmigo a otra parte, desde donde solo podrás ver los alrededores del campamento, pero no el campamento completo. Maldícemelos desde allí.

14 Y Balac llevó a Balaam al campo de Sofim, en la cumbre del monte Pisgá, donde construyó siete altares y sacrificó en cada uno un becerro y un carnero.

15 Allí Balaam dijo a Balac:

—Quédate aquí, junto al sacrificio, mientras yo voy a encontrarme con Dios.

16 El Señor salió al encuentro de Balaam y puso en sus labios lo que tenía que decir. Además le dijo:

—Regresa a donde está Balac y dile lo mismo que yo te he dicho.

17 Balaam regresó y encontró a Balac de pie, junto al sacrificio, en compañía de los jefes moabitas. Y Balac le preguntó:

—¿Qué te dijo el Señor?

18 Entonces Balaam pronunció esta profecía:

«Balac, hijo de Sipor,

escúchame con atención.

19 Dios no es como los mortales:

no miente ni cambia de opinión.

Cuando él dice una cosa, la realiza.

Cuando hace una promesa, la cumple.

20 Yo tengo órdenes de bendecir;

si Dios bendice, yo no puedo contradecirlo.

21 Nadie ha visto engaño ni maldad

en Israel,el pueblo de Jacob.

El Señor su Dios está con ellos,

y ellos lo aclaman como rey.

22 Dios, que los sacó de Egipto, es para ellos

lo que son para el búfalo sus cuernos.

23 Contra Jacob no valen maleficios;

contra Israel no sirven brujerías.

Ahora es preciso decir a Israel:

“¡Cuántas maravillas ha hecho Dios contigo!”

24 Este pueblo se levanta

amenazante como un león,

y no descansará hasta devorar su presa

y beber la sangre de sus víctimas.»

25 Balac dijo entonces a Balaam:

—¡Ya que no puedes maldecir a este pueblo, por lo menos no lo bendigas!

26 A lo cual respondió Balaam:

—¿No te había dicho ya, que yo sólo puedo hacer lo que el Señor me ordene?

27 Entonces Balac le dijo:

—Ven, que te voy a llevar a otra parte. Puede ser que a Dios no le disguste que maldigas a Israel desde allí.

28 Y así Balac se llevó a Balaam a la cumbre del monte Peor,desde donde se ve todo el desierto.

29 Allí Balaam le dijo a Balac:

—Constrúyeme aquí siete altares y prepárame siete becerros y siete carneros.

30 Balac hizo lo que Balaam le dijo, y en cada altar sacrificó un becerro y un carnero.

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Números 24

1 Pero como Balaam vio que al Señor le parecía bien bendecir a Israel, ya no fue a recibir profecías de parte de él, como lo había hecho las otras veces, sino que volvió la mirada hacia el desierto.

2 Y al ver Balaam a Israel acampado por tribus, el espíritu de Dios se apoderó de él;

3 entonces Balaam pronunció esta profecía:

«Mensaje de Balaam, hijo de Beor,

hombre de mirada penetrante,

4 que al caer en éxtasis ve con más claridad,

que recibe mensajes y tiene visiones

de parte del Dios todopoderoso.

5 ¡Jacob, qué bellas son tus tiendas!

¡Qué bello, Israel, tu campamento!

6 Parecen largas filas de palmeras,

jardines junto a un río,

áloes plantados por el Señor,

¡cedros a la orilla del agua!

7 Israel tendrá agua en abundancia

para beber y regar sus sembrados.

Su rey dominará a Agag;

su poder real será muy grande.

8 Dios, que los sacó de Egipto, es para ellos

lo que son para el búfalo sus cuernos.

Israel devorará a las naciones enemigas;

les romperá los huesos,

y los herirá con sus flechas.

9 Cuando se acuesta a descansar, parece un león:

nadie se atreve a despertarlo.

¡Bendito sea el que te bendiga,

y maldito el que te maldiga!»

Profecías de Balaam

10 Al oír esto, Balac se enojó mucho con Balaam, y golpeando las manosle dijo:

—Yo te llamé para que maldijeras a mis enemigos, y resulta que ya van tres veces que los bendices.

11 ¡Más te vale volver a tu casa! Yo había prometido hacerte grandes honores, pero el Señor lo ha impedido.

12 Y Balaam le respondió:

—Ya les advertí a tus mensajeros

13 que, aunque me dieras todo el oro y la plata que caben en tu palacio, yo no podría desobedecer las órdenes del Señor ni hacer nada bueno ni malo por mi propia cuenta, y que solo diría lo que el Señor me ordenara decir.

14 Pues bien, regreso a mi país; pero antes voy a decirte lo que este pueblo hará en el futuro con tu pueblo.

15 Entonces Balaam pronunció esta profecía:

«Mensaje de Balaam, hijo de Beor,

hombre de mirada penetrante,

16 que al caer en éxtasis ve con más claridad,

que conoce lo que el Altísimo conoce,

que recibe mensajes y tiene visiones

de parte del Dios todopoderoso.

17 Veo algo en el futuro, diviso algo allá muy lejos:

es una estrella que sale de Jacob,

un rey que se levanta en Israel.

Le aplastará la cabeza a Moab,

aplastará a todos los descendientes de Set.

18 Conquistará Edom,

se apoderará de Seír,que es su enemigo.

Israel realizará grandes hazañas.

19 Un vencedor saldrá de Jacob

y destruirá a los que queden en la ciudad.»

20 Después vio Balaam a Amalec, y pronunció esta profecía:

«Amalec es una nación importante,

pero terminará destruida por completo.»

21-22 También vio a los quenitas, y pronunció esta profecía:

«Descendientes de Caín:

aunque sus refugios sean firmes,

aunque hayan puesto su nidoentre las rocas,

ese nido será destruido por el fuego

cuando Asiria los haga prisioneros.»

23 Después pronunció esta profecía:

«¡Ay! ¿Quién vivirá todavía

cuando Dios haga estas cosas?

24 Vienen naves de la costa de Chipre, y dejarán en ruinas a Asiria y a Éber,

pues también Éber será destruido.»

25 Después de esto Balaam se puso en camino y volvió a su casa. Balac también se puso en camino.

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Números 25

Los israelitas dan culto a Baal-peor

1 Cuando los israelitas se establecieron en Sitim,sus hombres empezaron a corromperse con las mujeres moabitas,

2 las cuales los invitaban a los sacrificios que ofrecían a sus dioses. Los israelitas tomaban parte en esas comidas y adoraban a los dioses de las moabitas,

3 y así se dejaron arrastrar al culto de Baal-peor.Entonces el Señor se enfureció contra Israel,

4 y le dijo a Moisés:

—Reúne a todos los jefes del pueblo, y ejecútalos delante de mí a plena luz del día. Así se calmará mi ira contra Israel.

5 Moisés ordenó entonces a los jueces israelitas:

—Cada uno de ustedes deberá matar a los hombres de su tribu que se dejaron arrastrar al culto de Baal-peor.

6 Pero un israelita llevó consigo a una mujer madianita, a la vista de Moisés y de todos los israelitas reunidos, mientras ellos se encontraban llorando a la entrada de la tienda del encuentro.

7 Al ver esto, Finees, hijo de Eleazar y nieto del sacerdote Aarón, se apartó de los israelitas reunidos, empuñó una lanza

8 y se fue tras aquel israelita hasta la alcoba,y allí atravesó por el estómago al israelita y a la mujer. Así se terminó la plaga que estaba haciendo morir a los israelitas,

9 aunque ya habían muerto veinticuatro mil de ellos.

10 Entonces el Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

11 —Finees ha hecho que se calme mi ira contra los israelitas, porque él ha tenido el mismo celo que yo tengo por ellos. Por eso no me he dejado llevar del celo y no terminé con ellos.

12 Dile, pues, que yo hago con él una alianza de paz,

13 por la cual le entrego, a él y a sus descendientes, el sacerdocio para siempre, porque tuvo celo por mí y obtuvo así el perdón para los israelitas.

14 El israelita que fue atravesado junto con la madianita se llamaba Zimrí, y era hijo de Salú y jefe de una familia de la tribu de Simeón.

15 La mujer madianita se llamaba Cozbí, y era hija de Sur, jefe de un grupo de familias de Madián.

16 El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

17 —Ataquen a los madianitas y derrótenlos,

18 así como ellos los atacaron a ustedes con sus malas mañas y haciéndolos adorar a Baal-peor, y en el caso de Cozbí, la hija del jefe madianita, que fue muerta con una lanza cuando yo les envié una plaga por haber adorado a Baal-peor.

Nuevo censo de Israel

19 Después de aquella plaga mortal,

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Números 26

1 el Señor dijo a Moisés y a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón:

2 «Hagan un censo, por familias, de todos los israelitas de veinte años para arriba, aptos para la guerra.»

3 Moisés y Eleazar ordenaron entonces a los israelitas en las llanuras de Moab,junto al río Jordán, frente a Jericó,

4 que se registraran todos los que tuvieran de veinte años para arriba, tal como el Señor se lo había ordenado a Moisés.

Estos eran los israelitas que habían salido de Egipto:

5 Los clanes descendientes de Rubén, el hijo mayor de Israel, fueron los de Henoc, Falú,

6 Hesrón y Carmí;

7 según el censo, los descendientes de Rubén sumaban cuarenta y tres mil setecientos treinta hombres.

8 De Falú nació Eliab,

9 y de Eliab nacieron Nemuel, Datán y Abiram. Datán y Abiram fueron aquellos del grupo de consejeros que, junto con Coré, se rebelaron contra el Señor y al mismo tiempo contra Moisés y Aarón,

10 pero se abrió la tierra y se los tragó a ellos dos y a Coré, y todo el grupo murió, pues doscientos cincuenta hombres murieron en el fuego. Esto sirvió de advertencia para los demás.

11 Sin embargo, los hijos de Coré no murieron.

12 Los clanes descendientes de Simeón fueron los de Nemuel, Jamín, Jaquín,

13 Zérah y Saúl;

14 según el censo, los descendientes de Simeón sumaban veintidós mil doscientos hombres.

15 Los clanes descendientes de Gad fueron los de Sefón, Haguí, Suní,

16 Ozní, Erí,

17 Arod y Arelí;

18 según el censo, los descendientes de Gad sumaban cuarenta mil quinientos hombres.

19 De los hijos de Judá, murieron Er y Onán en el país de Canaán,

20 así que los clanes descendientes de Judá fueron los de Selá, Fares y Zérah.

21 Los clanes descendientes de Fares fueron los de Hesrón y Hamul;

22 según el censo, los descendientes de Judá sumaban setenta y seis mil quinientos hombres.

23 Los clanes descendientes de Isacar fueron los de Tolá, Puvá,

24 Jasub y Simrón;

25 según el censo, los descendientes de Isacar sumaban sesenta y cuatro mil trescientos hombres.

26 Los clanes descendientes de Zabulón fueron los de Séred, Elón y Jahleel;

27 según el censo, los descendientes de Zabulón sumaban sesenta mil quinientos hombres.

28 Los clanes descendientes de José fueron los de las tribus de Manasés y Efraín.

29 De Manasés, el clan de Maquir; de Maquir, el clan de Galaad;

30 de Galaad, los clanes de Iézer, de Hélec,

31 de Asriel, de Siquem,

32 de Semidá y de Héfer.

33 Selofhad, que era hijo de Héfer, no tuvo hijos sino hijas, las cuales se llamaban Mahlá, Noá, Hoglá, Milcá y Tirsá.

34 Según el censo, los descendientes de Manasés sumaban cincuenta y dos mil setecientos hombres.

35 Los clanes descendientes de Efraín fueron los de Sutélah, Béquer y Tahán.

36 Los descendientes de Sutélah eran los del clan de Erán.

37 Según el censo, los descendientes de Efraín sumaban treinta y dos mil quinientos hombres. Estos son los descendientes de José, por orden de clanes.

38 Los clanes descendientes de Benjamín fueron los de Bela, Asbel, Ahiram,

39 Sufam y Hufam.

40 Los clanes descendientes de Bela fueron los de Ard y Naamán, hijos de Bela.

41 Según el censo, los descendientes de Benjamín sumaban cuarenta y cinco mil seiscientos hombres.

42 Los descendientes de Dan fueron los del clan de Suham.

43 Según el censo, los descendientes de Suham sumaban sesenta y cuatro mil cuatrocientos hombres.

44 Los clanes descendientes de Aser fueron los de Imná, Isví y Beriá.

45 Los clanes descendientes de Beriá fueron los de Héber y Malquiel.

46 Aser tuvo una hija, que se llamó Sérah.

47 Según el censo, los descendientes de Aser sumaban cincuenta y tres mil cuatrocientos hombres.

48 Los clanes descendientes de Neftalí fueron los de Jahseel, Guní,

49 Jezer y Silem.

50 Según el censo, los descendientes de Neftalí sumaban cuarenta y cinco mil cuatrocientos hombres.

51 Los israelitas contados en el censo sumaban seiscientos un mil setecientos treinta hombres en total.

Normas para la repartición de la tierra

52 El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

53 «Entre estas personas será repartida la tierra, según el número que haya sido registrado.

54 A los grupos más numerosos les darás una porción mayor, y a los grupos menos numerosos una porción menor. A cada grupo se le dará una porción de tierra de acuerdo con el censo.

55 La repartición de la tierra se hará por suertes.Cada uno recibirá su parte según la tribu a la que pertenezca por parte de padre.

56 La distribución se hará por suertes, tanto entre los grupos numerosos como entre los pequeños.»

Censo de los levitas

57 Los clanes de la tribu de Leví contados en el censo fueron los de Guersón, Quehat y Merarí.

58 Los clanes de los libnitas, hebronitas, mahlitas, musitas y coreítas, eran clanes levitas.

Quehat fue padre de Amram.

59 Amram se casó con una hija de Leví que se llamaba Jocabed, y que nació cuando Leví aún estaba en Egipto. Amram y Jocabed fueron los padres de Aarón, Moisés y María.

60 Los hijos de Aarón fueron Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar.

61 Nadab y Abihú murieron cuando ofrecieron ante el Señor un fuego extraño.

62 El total de varones descendientes de Leví, de un mes de edad para arriba, fue de veintitrés mil. Ellos no habían sido registrados con los demás israelitas, porque a ellos no se les había dado ninguna propiedad.

63 Este fue el resultado del censo de los israelitas hecho por Moisés y el sacerdote Eleazar en las llanuras de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.

64 Entre todos ellos no había uno solo de los que estuvieron cuando Moisés y Aarón hicieron el censo en el desierto de Sinaí,

65 pues el Señor les había anunciado que morirían en el desierto.Con excepción de Caleb, hijo de Jefuné, y de Josué, hijo de Nun, no quedó uno solo de ellos.

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Números 27

La herencia de las hijas

1 En la tribu de Manasés había cinco hermanas, que se llamaban Mahlá, Noá, Hoglá, Milcá y Tirsá. Eran hijas de Selofhad, descendientes directas de Héfer, Galaad, Maquir, Manasés y José.

2 Estas cinco hermanas fueron a la entrada de la tienda del encuentro para hablar con Moisés y el sacerdote Eleazar, y con los jefes de la comunidad, y les dijeron:

3 «Nuestro padre murió en el desierto, pero él no pertenecía al grupo de Coré que se rebeló contra el Señor. Murió a causa de su propio pecadoy sin dejar hijos varones.

4 Pero no es justo que el nombre de nuestro padre desaparezca de su clan simplemente porque no tuvo un hijo varón. Danos una porción de tierra a nosotras entre los hermanos de nuestro padre.»

5 Moisés presentó al Señor el caso de estas mujeres,

6 y el Señor le respondió:

7 «Las hijas de Selofhad tienen razón. Asígnales una porción de tierra entre los hermanos de su padre, y que la herencia de su padre pase a ellas.

8 Di además a los israelitas que si alguien muere sin dejar hijo varón, su herencia pasará a manos de su hija;

9 pero si no tiene ninguna hija, dejará su herencia a sus hermanos;

10 y si no tiene hermanos, dejará su herencia a los hermanos de su padre.

11 En caso de que su padre no haya tenido hermanos, dejará su herencia a su pariente más cercano. Esta será una ley para los israelitas, tal como yo te lo he ordenado a ti.»

Josué es designado sucesor de Moisés

12 El Señor le dijo a Moisés:

—Sube a este monte de Abarim,y mira la tierra que les he dado a los israelitas.

13 Después que la hayas visto, morirás y te reunirás con tus antepasados, como tu hermano Aarón,

14 ya que ustedes dos desobedecieron mis órdenes en el desierto de Sin cuando el pueblo me hizo reclamaciones, y no me honraron delante de ellos cuando pidieron agua. (Esto se refiere al manantial de Meribá,en Cadés, en el desierto de Sin.)

15 Y Moisés dijo al Señor:

16-17 —Dios y Señor, tú que das la vida a todos los hombres, nombra un jefe que se ponga al frente de tu pueblo y lo guíe por todas partes, para que no ande como rebaño sin pastor.

18 El Señor respondió a Moisés:

—Josué,hijo de Nun, es un hombre de espíritu. Tómalo y pon tus manos sobre su cabeza.

19 Luego preséntalo ante el sacerdote Eleazar y ante todo el pueblo, y dale el cargo delante de todos ellos;

20 pon sobre él parte de tu autoridad, para que todo el pueblo de Israel le obedezca.

21 Pero Josué deberá presentarse ante el sacerdote Eleazar, y Eleazar me consultará en su nombre por medio del Urim.Josué será el que dé las órdenes a los israelitas, para todo lo que hagan.

22 Moisés hizo tal como el Señor se lo había ordenado. Tomó a Josué y lo presentó ante el sacerdote Eleazar y ante todo el pueblo.

23 Le puso las manos sobre la cabeza y le dio el cargo,tal como el Señor lo había ordenado por medio de Moisés.

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Números 28

Las ofrendas diarias

1 El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

2 «Ordena a los israelitas que no dejen de ofrecerme puntualmente pan y ofrendas quemadas en las fiestas especiales, como ofrendas de olor agradable para mí.

3 »Diles también que estas son las ofrendas que deberán quemar en mi honor: diariamente y sin falta, dos corderos de un año que no tengan ningún defecto.

4 Uno será sacrificado por la mañana y el otro al atardecer.

5 La ofrenda de cereales será de dos kilos de la mejor harina amasada con un litro de aceite de oliva.

6 (Este era el sacrificio que se quemaba continuamente en el monte Sinaí, como ofrenda de olor agradable al Señor.)

7 La ofrenda de vino será de un litro por cada cordero. Este vino deberá derramarse en el santuario, en honor del Señor.

8 El segundo cordero será sacrificado al atardecer, y se le añadirá una ofrenda de cereales y una ofrenda de vino iguales a las de la ofrenda de la mañana. Es una ofrenda de olor agradable, que se quema en honor del Señor.

Ofrendas del sábado

9 »En los sábados deberán ofrecer ustedes dos corderos de un año, sin defecto, y cuatro kilos de la mejor harina amasada con aceite como ofrenda de cereales, con su correspondiente ofrenda de vino.

10 Este holocausto se ofrecerá en los sábados, con su correspondiente ofrenda de vino, además del holocausto diario.

Ofrendas mensuales

11 »El primer día de cada mesofrecerán como holocausto al Señor dos becerros, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto.

12 Por cada becerro ofrecerán seis kilos de la mejor harina amasada con aceite; por cada carnero, cuatro kilos de harina amasada con aceite,

13 y por cada cordero, dos kilos de harina amasada con aceite. Es un holocausto de olor agradable que se quema en honor del Señor.

14 La ofrenda correspondiente de vino será de dos litros por cada becerro, un litro y medio por cada carnero y un litro por cada cordero. Estos son los holocaustos que deben ofrecer todos los meses del año.

15 Además del holocausto diario, deberán ofrecerle al Señor un chivo como sacrificio por el pecado, con su correspondiente ofrenda de vino.

Ofrendas durante la Pascua

16 »El día catorce del primer mes del año se celebrará la Pascua en honor del Señor,

17 y el día quince será día de fiesta. Durante siete días se comerá pan sin levadura.

18 En el primero de esos siete días se celebrará una reunión santa. Ese día no harán ustedes ninguna clase de trabajo.

19 Como holocausto, ofrecerán al Señor dos becerros, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto.

20 Junto con estos sacrificios harán la correspondiente ofrenda de harina amasada con aceite, de la siguiente manera: seis kilos de harina por cada becerro, cuatro kilos por cada carnero

21 y dos kilos por cada cordero.

22 Ofrecerán también un chivo como sacrificio para obtener el perdón de sus pecados.

23 Todo esto lo ofrecerán además del holocausto que se ofrece todos los días por la mañana.

24 Así lo harán cada uno de los siete días de la fiesta, como ofrenda de olor agradable quemada en honor del Señor. Esto deberá ofrecerse con su correspondiente ofrenda de vino, además del holocausto diario.

25 El séptimo día también tendrán reunión santa. Ese día no harán ninguna clase de trabajo.

Ofrenda de los primeros frutos

26 »En la fiesta de los primeros frutos, cuando ofrecen al Señor los cereales de una nueva cosecha, es decir, en la fiesta de las Semanas, tendrán también una reunión santa. Ese día no harán ninguna clase de trabajo.

27 Ofrecerán al Señor, como holocausto de olor agradable, dos becerros, un carnero y siete corderos de un año.

28 La correspondiente ofrenda de harina amasada con aceite será de seis kilos por cada becerro, cuatro kilos por el carnero

29 y dos kilos por cada cordero.

30 Ofrecerán también un chivo como sacrificio para obtener el perdón de sus pecados.

31 Este holocausto y su correspondiente ofrenda de cereales y de vino lo presentarán además del holocausto diario. Los animales no han de tener ningún defecto.

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Números 29

La fiesta de las Trompetas

1 »El día primero del mes séptimo tendrán ustedes una reunión santa. Ese día no harán ninguna clase de trabajo, y anunciarán el día con toque de trompetas.

2 Como holocausto de olor agradable al Señor, ofrecerán un becerro, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto.

3 La correspondiente ofrenda de harina amasada con aceite será de seis kilos por el becerro, cuatro kilos por el carnero

4 y dos kilos por cada cordero.

5 Ofrecerán también un chivo como sacrificio para obtener el perdón de sus pecados,

6 además del holocausto de cada mes y del holocausto diario, con sus correspondientes ofrendas de cereales y de vino, como Dios lo ha ordenado. Esta será una ofrenda de olor agradable quemada en honor del Señor.

Ofrendas del Día del Perdón

7 »El día diez del mismo mes séptimo, también tendrán ustedes reunión santa. Dedicarán ese día al ayuno,y no harán ninguna clase de trabajo.

8 Como holocausto de olor agradable al Señor, ofrecerán un becerro, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto.

9 La correspondiente ofrenda de harina amasada con aceite será de seis kilos por el becerro, cuatro kilos por el carnero

10 y dos kilos por cada cordero.

11 Ofrecerán también un chivo como sacrificio por el pecado, además del sacrificio por el pecado que se ofrece el Día del Perdón, y del holocausto diario, con sus correspondientes ofrendas de cereales y de vino.

Ofrendas durante la fiesta de las Enramadas

12 »El día quince del mes séptimo tendrán ustedes reunión santa. Ese día no harán ninguna clase de trabajo. Durante siete días celebrarán fiesta en honor del Señor.

13 El primer díaofrecerán, como holocausto de olor agradable al Señor, trece becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto.

14 La correspondiente ofrenda de harina amasada con aceite será de seis kilos por cada becerro, cuatro kilos por cada carnero

15 y dos kilos por cada cordero.

16 Ofrecerán también un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto diario con sus correspondientes ofrendas de cereales y de vino.

17 »El segundo día se ofrecerán doce becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto.

18 Además se harán las ofrendas de cereales y de vino de acuerdo con el número de becerros, carneros y corderos, como Dios lo ha ordenado.

19 Se ofrecerá también un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto diario con sus correspondientes ofrendas de cereales y de vino.

20 »El tercer día se ofrecerán once becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto.

21 Además se harán las ofrendas de cereales y de vino de acuerdo con el número de becerros, carneros y corderos, como Dios lo ha ordenado.

22 También se ofrecerá un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto diario con sus correspondientes ofrendas de cereales y de vino.

23 »El día cuarto se ofrecerán diez becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto.

24 Además se harán las ofrendas de cereales y de vino de acuerdo con el número de becerros, carneros y corderos, como Dios lo ha ordenado.

25 También se ofrecerá un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto diario con sus correspondientes ofrendas de cereales y de vino.

26 »El día quinto se ofrecerán nueve becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto.

27 Además se harán las ofrendas de cereales y de vino de acuerdo con el número de becerros, carneros y corderos, como Dios lo ha ordenado.

28 También se ofrecerá un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto diario con sus correspondientes ofrendas de cereales y de vino.

29 »El día sexto se ofrecerán ocho becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto.

30 Además se harán las ofrendas de cereales y de vino de acuerdo con el número de becerros, carneros y corderos, como Dios lo ha ordenado.

31 Se ofrecerá también un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto diario con sus correspondientes ofrendas de cereales y de vino.

32 »El día séptimo se ofrecerán siete becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto.

33 Además se harán las ofrendas de cereales y de vino de acuerdo con el número de becerros, carneros y corderos, como Dios lo ha ordenado.

34 Se ofrecerá también un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto diario con sus correspondientes ofrendas de cereales y de vino.

35 »El día octavolo celebrarán con una reunión solemne, y no harán ese día ninguna clase de trabajo.

36 Ofrecerán como holocausto de olor agradable al Señor un becerro, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto.

37 Además se harán las ofrendas de cereales y de vino por el becerro, el carnero y los corderos, como Dios lo ha ordenado.

38 Se ofrecerá también un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto diario con sus correspondientes ofrendas de cereales y de vino.

39 »Estos son los sacrificios que deben ofrecer al Señor en fechas determinadas, además de sus ofrendas en cumplimiento de una promesa o como ofrenda voluntaria, ya sea como holocaustos u ofrendas de cereales y de vino, o como sacrificios de reconciliación.»

40 40 (30.1)Y Moisés comunicó a los israelitas todo lo que el Señor le había ordenado.

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Números 30

Normas sobre las promesas

1 1 (2)Moisés dijo a los jefes de las tribus israelitas:

«El Señor ha ordenado

2 2 (3)que cuando una persona le haga una promesa o se comprometa formalmente con juramento, deberá cumplir su palabra y hacer todo lo que haya prometido.

3 3 (4)»Cuando una mujer joven, que aún depende de su padre, haga una promesa al Señor o se comprometa a algo,

4 4 (5)si su padre, al enterarse de su promesa o compromiso, no le dice nada en contra, estará obligada a cumplir su promesa o compromiso.

5 5 (6)Pero si su padre, al enterarse, no lo aprueba, entonces ya no estará obligada a cumplir su promesa o compromiso. Puesto que su padre no lo aprueba, el Señor no le exigirá que lo cumpla.

6 6 (7)»Cuando se trate de una mujer que haya hecho promesas al Señor o haya tomado un compromiso a la ligera, y que luego se case,

7 7 (8)si su marido, al enterarse, no le dice nada en contra, estará obligada a cumplir sus promesas y sus compromisos.

8 8 (9)Pero si su marido, al enterarse, no los aprueba, entonces ya no estará obligada a cumplir sus promesas y sus compromisos tomados a la ligera. El Señor no le exigirá que los cumpla.

9 9 (10)»Si la que hace una promesa es viuda o divorciada, está obligada a cumplir todos los compromisos que contraiga.

10 10 (11)»Cuando una mujer casada haga una promesa o se comprometa a algo con juramento, estando en casa de su marido,

11 11 (12)si su marido, al enterarse, no le dice nada en contra ni desaprueba lo que hace, ella estará obligada a cumplir sus promesas y compromisos.

12 12 (13)Pero si su marido, al enterarse, los anula, ya no estará obligada a cumplirlos, puesto que el marido se los anuló. El Señor no le exigirá que los cumpla.

13 13 (14)»El marido puede confirmar o anular cualquier promesa o juramento que haga su mujer y que la obligue a ayunar.

14 14 (15)Si él no le dice nada en contra, y así pasa uno y otro día, con su silencio confirma todas las promesas o compromisos que ella haya tomado.

15 15 (16)Si los anula un tiempo después de enterarse, entonces él se hace responsable del incumplimiento de la mujer.»

16 16 (17)Estas son las leyes que el Señor dio a Moisés sobre las relaciones entre el hombre y su mujer, y entre el padre y su hija, cuando esta es joven y aún depende de su padre.